Nuevo incremento en la dieta legislativa: el sueldo bruto de los senadores rozará los $12 millones en agosto.

Antes del inicio del receso invernal, los senadores nacionales recibieron la confirmación de un nuevo ajuste salarial. A partir de agosto, sus dietas brutas alcanzarán casi los $12 millones, un incremento que promete reavivar la polémica en un contexto de caída generalizada de los salarios del sector privado y una tasa de desocupación que ronda el 8%.

Los detalles del mecanismo de aumento

Este ajuste deriva del acuerdo paritario firmado por las autoridades del Congreso —la vicepresidenta Victoria Villarruel y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem— con los gremios legislativos. Se trata de una suba acumulativa del 6,7% que se traslada de forma automática a los senadores debido al mecanismo de «enganche» aprobado a mano alzada por la propia Cámara Alta en 2024.

La mejora se liquidará de manera escalonada en tres tramos:

  • Un 2,4% retroactivo a junio.
  • Un 2,2% correspondiente a julio.
  • Un 1,9% aplicable en agosto.

El incremento se hará efectivo para todos los legisladores, salvo para aquellos que decidan renunciar al beneficio o donarlo, tal como lo hicieron a principios de año representantes de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y ciertos bloques provinciales.

El cálculo de la dieta y la comparación con la inflación

Tras haber obtenido un aumento acumulativo del 12,5% que en mayo llevó sus ingresos a más de $11 millones, con esta nueva actualización los senadores acumularán un 19% de suba en agosto. Según estimaciones, el porcentaje se ubicará por encima de la inflación proyectada. De hecho, según datos oficiales del primer semestre, el Poder Legislativo se suma al selecto grupo de solo ocho gremios (entre ellos, camioneros, bancarios y encargados de edificios) que lograron ganarle al índice de precios.

Técnicamente, la remuneración de los senadores está ligada a las paritarias de la Asociación de Empleados Legislativos (APL), UPCN y ATE, quienes negocian el valor del «módulo» (la unidad de medida salarial del Congreso). Bajo la normativa vigente, la dieta se compone de:

  • 2.500 módulos básicos.
  • 1.000 módulos por gastos de representación.
  • 500 módulos por desarraigo.

Con esta estructura, el sueldo bruto específico se elevará a $11.877.000, cifra sobre la cual luego se aplican los descuentos de ley (jubilación, obra social y ganancias). Entre enero y agosto, el incremento nominal neto para los senadores superó el $1,2 millones, ganándole al 16,8% de inflación acumulada reportada por el INDEC para el primer semestre.

La brecha con Diputados y la escala de los empleados

La situación en la Cámara de Diputados es muy diferente, ya que allí no rige el sistema de enganche paritario. Actualmente, un diputado nacional percibe $6.072.000 brutos (aproximadamente $4.322.307 netos), lo que equivale a casi la mitad de lo que cobra un senador. Esta notable disparidad mantiene tensa la relación del bloque con Martín Menem, quien además suele sortear públicamente su propio sueldo a través de las redes sociales.

Por otra parte, la paritaria también impactará en las escalas del personal del Congreso:

  • Categoría 1 (la más alta): Pasará de $2.352.866 (mayo) a $2.462.339 en julio, alcanzando los $2.509.123 en agosto.
  • Categoría 6 (promedio): Subirá de $1.119.351 (mayo) a $1.171.428 en julio, llegando a $1.193.538 en agosto.

Interna gremial por la liquidación de haberes

El acta acuerdo fue refrendada por los secretarios administrativos y parlamentarios de ambas cámaras (Lucas Clark, Alejandro Fitzgerald, Laura Oriolo y Mercedes Piscitello), junto a Alejandro Santa por la Biblioteca del Congreso, y los secretarios generales Norberto Di Próspero (APL), Claudio Britos (ATE) y Martín Roig (UPCN).

Durante la firma, el gremio APL solicitó formalmente la creación de una comisión para regularizar y ordenar los haberes de los trabajadores del Palacio Legislativo. La petición surge a raíz de un conflicto originado por la decisión unilateral de Martín Menem de otorgar un «plus» salarial por fuera de la mesa paritaria, una medida que carece de actas de resolución formal y por la cual los sindicatos hoy exigen criterios de equidad para todo el personal.

Volver arriba