El incidente ocurrió cerca de las 19:30 en un mercado de la intersección de 20 de Septiembre y 3 de Febrero, en la frontera entre los barrios La Perla y Nueva Pompeya.
La grabación muestra que, mientras las víctimas sostenían una conversación en el mostrador, dos hombres con rostros parcialmente cubiertos entraron al local y se dirigieron directamente hacia ellos.
Sin decir una palabra, ambos sospechosos desenfundaron armas de fuego y apuntaron a los presentes, quienes, a pesar de la situación de pánico, no intentaron resistirse al robo.
Durante el asalto, el comerciante comenzó a sacar el dinero de la caja registradora, pero uno de los delincuentes se volvió agresivo, cargó su pistola y le exigió rapidez. “Dale, no te hagás el pelotudo. Dame la plata porque te vuelo la cabeza”, se escucha en el video, mientras su cómplice retenía a la clienta contra el mostrador.
Insatisfecho con la cantidad de dinero que había recibido, el ladrón preguntó: “¿Vos me estás tomando el pelo?”. Diego, el dueño del negocio, le respondió que solo le quedaba cambio. El ladrón de gorra entonces le ordenó a su cómplice que también recogiera lo que hubiera y, tras eso, ambos abandonaron el lugar de inmediato.
“(El arma) La cargó delante mío, inclusive se escucha el ruido de la corredera en el video de la cámara de seguridad”, comentó Diego en una entrevista.
El propietario del almacén indicó que este fue el primer asalto que sufría en ese local, aunque años atrás se vio obligado a cerrar otro debido a los constantes robos, lo que lo llevó a comenzar de nuevo. “Hace un par de años que la zona está totalmente liberada”, lamentó.
Días atrás, un hombre de 31 años fue arrestado en Mar del Plata, acusado de un robo agravado en un kiosco de La Perla. Tras su captura, las autoridades lograron esclarecer otros cinco asaltos a comercios ocurridos entre abril y julio de este año.
El último de estos incidentes tuvo lugar el 19 de julio, cuando un aviso al 911 reportó un robo en un kiosco de la avenida Luro al 3000. Según la investigación, el sospechoso entró al local, mostró un arma de fuego y amenazó a la empleada para que le entregara el dinero. “Quedate ahí. Poné toda la plata. Dale, dale”, le dijo mientras la apuntaba. “No tengo más”, respondió la joven después de entregarle todo el efectivo. El ladrón escapó corriendo.
Gracias a la descripción de la víctima y el seguimiento por parte de un empleado de seguridad, la policía logró interceptar al sospechoso en la zona de las avenidas Independencia y Luro.
Durante su detención, se encontró una pistola calibre .22 tipo Browning Pocket y una suma de 170.100 pesos en efectivo. El dinero fue identificado por el propietario del comercio y fue devuelto por orden judicial.
La fiscal de Flagrancia, Ana Caro, inició una causa por robo agravado, dado el uso de un arma no verificada para disparos, y dispuso el traslado del acusado a la Unidad Penal N.º 44, además de enviar el arma a la Policía Científica para su peritaje.
Posteriormente, el Grupo Táctico Operativo de la Comisaría 1ª prosiguió la investigación mediante el análisis de cámaras de seguridad, características físicas y vestimenta del sospechoso, así como su modo de operación.
Así, lograron asociarlo a otros cinco robos cometidos en kioscos y pequeños negocios entre abril y julio de 2026. Uno de ellos se realizó el 17 de julio en un kiosco sobre la avenida Juan B. Justo al 2500, donde el autor amenazó a la empleada con un arma y escapó con el dinero. También se lo relaciona con un robo ocurrido el 23 de junio en un comercio de la avenida Colón al 2000, donde utilizó un arma blanca para intimidar a un empleado y exigirle el dinero de la caja registradora. En ese caso, la víctima intentó detenerlo, pero el ladrón logró escapar. Las imágenes de las cámaras de seguridad fueron clave para la investigación.
Los investigadores indicaron que en todos los casos se presentó un patrón similar: el sospechoso elegía pequeños comercios, ingresaba con la cara parcialmente oculta, intimidaba a los empleados con un arma y se marchaba rápidamente con la recaudación.
