Una vez completada la extracción, Maldonado, responsable del caso, indicó que el dispositivo será enviado al fabricante para el análisis de su contenido. Al ser consultado sobre cuándo se podrían conocer los resultados del informe, el fiscal mencionó que su entrega podría demorar «entre un mes y un mes y medio, dependiendo de la factibilidad, debería estar».
En este momento, la investigación se centrará en aclarar si la caída del helicóptero fue un mero accidente o si hubo algún tipo de responsabilidad penal involucrada. Para ello, es necesario recopilar antecedentes técnicos de la aeronave, el plan de vuelo, informes aeronáuticos y testimonios de quienes participaron en el operativo y la búsqueda.
Maldonado también informó que se llevará a cabo un examen toxicológico al piloto, precisando que este procedimiento es habitual, aunque los resultados requerirán más tiempo que las autopsias realizadas a los otros tripulantes.
El análisis de la caja negra será fundamental para reconstruir los hechos, aunque también dependerá de los resultados de las autopsias, las pericias técnicas, fotografías, videos, planimetrías y toda la documentación recopilada por la Fiscalía y la Policía.
Según detalles divulgados por medios locales, el retiro del dispositivo se llevó a cabo tras el rescate de los cuerpos de las víctimas. La operación de rescate comenzó en las primeras horas del día debido a las dificultades del acceso al lugar del siniestro, que presentó un terreno montañoso que obligó al personal a trasladarse a pie.
A partir de la medianoche, camionetas 4×4 de la Gendarmería Nacional ingresaron al parque nacional para comenzar los preparativos. La caminata para recuperar los cuerpos abarcó quince kilómetros y requirió el uso de camillas y material pesado. Luego de tres horas, los equipos alcanzaron el lugar donde se encontraban los restos de las siete víctimas.
Más de 45 personas formaron parte del operativo de rescate. El personal llegó entre las 6:30 y las 7:00, iniciando la preservación de la escena, tomando fotografías, realizando mediciones y relevando los restos así como la posición de la aeronave.
Asimismo, se informó que la mayoría de los cuerpos se encontraban dentro del helicóptero, el cual sufrió severos daños como consecuencia del impacto. La aeronave quedó en una zona plana, cubierta de vegetación y rodeada de sierras.
El regreso se realizó por la Ruta Nacional 150 hasta conectarse con la Ruta Nacional 40 en Jáchal, para luego continuar hacia la ciudad de San Juan. El traslado de los cuerpos estuvo custodiado por un operativo policial que facilitó el movimiento de las camionetas de Criminalística, mientras algunos familiares de las víctimas y equipos de prensa locales presenciaban el inicio del traslado.
Finalmente, cerca de las 17:30, los restos de los tripulantes llegaron a la morgue judicial de San Juan, donde se realizarán las autopsias. En relación con la entrega de los cuerpos a los familiares, Maldonado indicó que los plazos estarán determinados por el Cuerpo Médico Forense, encargado de identificar a las víctimas y realizar las pericias solicitadas por la Justicia.
A pesar de esto, el fiscal federal estimó que las labores podrían finalizar durante la jornada, permitiendo a los familiares despedir a sus seres queridos en la Catedral de San Juan, como estaba contemplado. Hasta el momento, se ha confirmado que los ciudadanos tendrán la oportunidad de dar su último adiós a los funcionarios, aunque no se ha especificado la fecha y el horario.
Entre las víctimas, se encontraban el subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; el jefe de Bomberos, Rubén Castro; el subjefe de Bomberos, Jorge Carbajal; y el director de Protección Civil, Carlos Heredia. También se debe mencionar la presencia del piloto Matías Valenzuela, así como de Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias (AFE).
