Este método, que ha ganado popularidad en redes sociales, implica reutilizar los corchos de botellas para proteger las raíces y asegurar la adecuada humedad del sustrato. Ferrarotto señaló que esta técnica no solo acelera la recuperación de las plantas, sino que también ayuda a prevenir la proliferación de plagas en el hogar.
Aplicar este truco es muy sencillo: basta con cortar los corchos en rodajas o fragmentos pequeños y distribuirlos en la superficie de la tierra de la maceta. De este modo, se crea una barrera natural que mantiene la humedad y aleja a los insectos dañinos de las raíces.
Asimismo, los corchos permiten una mejor aireación del sustrato y evitan el exceso de agua, lo que minimiza el riesgo de hongos y enfermedades. Ferrarotto enfatizó que esta estrategia es perfecta para quienes buscan alternativas económicas y ecológicas para el cuidado de sus plantas.
Entre las ventajas que destacó, la especialista mencionó que los corchos contribuyen a mantener la tierra aireada y regulan la temperatura en el interior de la maceta, favoreciendo así el desarrollo radicular y aumentando las probabilidades de que las plantas florezcan.
La experta recomendó reutilizar corchos de vino o champagne, dado que son materiales naturales que no perjudican la salud de las plantas. También subrayó que este método es adecuado para diversas especies, tanto de interior como de exterior.
