La vicepresidenta, quien enfrenta un conflicto con el gobierno actual, estuvo acompañada por otras autoridades del Senado, incluyendo al presidente provisional, Bartolomé Abdala, quien presidirá la sesión, ya que Villarruel no podrá participar por su responsabilidad temporal al frente del Ejecutivo en la ausencia de Milei.
El presidente y el canciller, Pablo Quirno, se encuentran en el exterior, y el gobierno estuvo representado por el Secretario de Culto, Agustin Caulo, la subsecretaria del área, Maria Ines Broguin, altos funcionarios de la Secretaría y Martina Godoy, Directora Nacional de Asuntos de Culto. Por la Ciudad de Buenos Aires, Fulvio Pompeo, secretario general del gobierno porteño, se hizo presente, mientras que los representantes del gobernador Axel Kicillof fueron Cristina Rodriguez y Juano Torreiro, Director de Cultos de la provincia de Buenos Aires.
El Nuncio Apostólico actúa como embajador de la Santa Sede en Argentina y representa al Papa León XIV. La ceremonia en la Catedral Metropolitana también contó con la presencia del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo. La entrega de cartas credenciales a Banach se realizó en una ceremonia el pasado viernes en el Salón Blanco de la Casa Rosada, lo que representa un avance institucional previo a la visita del Papa León XIV a Argentina, programada para el 8 de noviembre.
Recientemente, Banach había presentado una copia de sus cartas credenciales al canciller como parte de los trámites necesarios antes de su presentación formal. “Su llegada abre una nueva etapa de trabajo fraterno entre la Iglesia y el Estado argentino, un camino de encuentro que nos compromete y nos desafía a fortalecer el trabajo conjunto con esperanza y desafíos compartidos”, dijo el canciller en ese momento. El nuevo nuncio también se reunió con Colombo, otros líderes religiosos y funcionarios del gobierno.
Al inicio de la misa, Banach expresó: “Es para mí una gran alegría estar con ustedes esta mañana para celebrar la santa misa aquí en Buenos Aires. Tenemos muchos motivos para dar gracias a Dios. El pasado mes de junio tuve la oportunidad de encontrarme con el Papa León XIV en el Vaticano y me confió dos mensajes para ustedes. El primero, Dios los ama. Y el segundo, el Papa León también los ama”. Agregó que sería la primera misa que celebra en público desde la entrega de sus credenciales, subrayando su compromiso de fortalecer los vínculos entre el Santo Padre y la Iglesia local.
La relación entre Villarruel y la Casa Rosada atraviesa un momento crítico. Quirno había insistido en que la vicepresidenta renuncie a su cargo, acusándola de intentar “generar desestabilización” desde el inicio del mandato. Estas declaraciones surgieron tras un nuevo revés del oficialismo en el Senado, donde el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada debió ser modificado para excluir la mayor participación extranjera en la compra de tierras rurales.
Villarruel no solo habilitó la votación remota de la diputada peronista Anabel Fernandez Sagasti desde Mendoza, sino que también expresó su “genuina preocupación” por la salud mental de Milei, aludiendo a las “persecuciones imaginarias” mencionadas por el mandatario. El canciller consideró que tales comentarios cuestionan la capacidad del Presidente para liderar el país y recordó que Villarruel ingresó al Gobierno como parte de la fórmula presidencial encabezada por Milei. “Nosotros somos un equipo de gobierno que está tratando de llevar a la Argentina a otro lugar, y no es apropiado lo que hace una vicepresidenta”, apuntó. Quirno solicitó que Villarruel dé un paso al costado si mantiene tales opiniones, afirmando que “no es procedente hablar de un presidente de esa manera”.
