Los datos proporcionados por el Instituto de Estadística y Censos de la ciudad indican que el desempleo bajó del 7,7% al 7,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esto representa una disminución de 7.000 trabajadores desocupados, pasando de 132.000 a 125.000.
A pesar de esta caída interanual de 0,5 puntos, el índice todavía se sitúa por encima del 6,8% que se registró en el segundo trimestre de 2023.
Por otro lado, el empleo ha crecido. La población ocupada en la ciudad aumentó un 2,4% en comparación interanual durante el segundo trimestre de 2026, superando el incremento del 1,8% de la población económicamente activa. Esto se traduce en 38.000 nuevos ocupados, elevando el total de 1.575.000 a 1.613.000.
Sin embargo, el Informe señalan un aumento de la presión en el mercado laboral, que subió 1,8 puntos en el último año. Este fenómeno se debe a la mayor demanda de empleo por parte de personas que ya están ocupadas, dado que la tasa de desocupación se ha mantenido relativamente estable.
La demanda laboral ahora representa el 14,8% (257.000 personas) de la población económicamente activa. Esta cifra incluye a quienes están en búsqueda activa de empleo desde la condición de desocupación (7,2%), aquellos que desean trabajar más horas desde la subocupación (5,2%) y los que buscan un nuevo trabajo desde su actual ocupación (2,4%).
El Informe también destaca que cerca de la mitad de la población subocupada (51%) pertenece al grupo demandante, es decir, personas que están en busca activa de ocupaciones con más horas. Este porcentaje ha crecido considerablemente en comparación con el 34% del año anterior, lo que sugiere una necesidad creciente de mejorar sus ingresos.
Estos datos se hacen evidentes en las largas filas que se forman de personas desocupadas, subocupadas y ocupadas en momentos en que una empresa busca incorporar personal.
