El insólito error de nombre que pudo cambiar la historia de Messi con la selección argentina

Un curioso error de nomenclatura marcó el inicio de la relación entre Lionel Messi y la selección argentina. Esta historia, que comenzó en 2003 en Barcelona, detalla cómo la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) logró establecer contacto con el joven jugador. El episodio desvela aspectos poco conocidos sobre la primera comunicación que definiría el futuro de quien años más tarde se convertiría en un referente del fútbol mundial.

En el año 2003, en Barcelona, un destacado futbolista argentino despertaba la atención de los aficionados al fútbol juvenil. Rápido y con una notable habilidad, se destacaba en La Masía. Su nombre era Lionel Messi, aunque fuera de su entorno íntimo, pocos lo conocían aún. En Argentina, la AFA recibió un video que mostraba sus mejores jugadas y entendió que debía actuar con urgencia.

Claudio Vivas y Hugo Tocalli, miembros del cuerpo técnico juvenil de la AFA, visualizaron el material y supieron que la situación requería una acción inmediata. En ese momento, España también tenía la posibilidad de incluir a Messi en su selección juvenil, por lo cual decidieron localizar a su familia para garantizar su participación en el equipo argentino.

Omar Souto, un empleado veterano de la AFA, fue quien asumió la responsabilidad de encontrar al joven futbolista. En 2003, las herramientas tecnológicas no eran las que disponemos hoy; no existían redes sociales ni bases de datos digitales que facilitaran la búsqueda de personas. Además, el uso del teléfono celular aún no estaba extendido entre la población.

Souto optó por métodos tradicionales. Se dirigió a un locutorio y solicitó la guía telefónica. Comenzó a buscar el apellido Messi entre los registros de Rosario, la ciudad de origen del jugador. Tras varios intentos, logró comunicarse con un miembro de la familia.

Atendió la abuela de Messi, una figura fundamental en su vida. Souto le explicó que necesitaba conversar con algún familiar cercano. Ella le proporcionó el contacto de su hijo, tío de Lionel. Finalmente, este le facilitó el número de Jorge Messi, el padre del futbolista.

Al marcar el número de Jorge Messi, Souto cometió un error típico de la época: preguntó si estaba hablando con “Leonardo”, sin saber que el nombre correcto era Lionel. El padre del joven respondió que su hijo deseaba jugar para la selección argentina. Esa conversación dio inicio a su carrera internacional.

Este acontecimiento tuvo lugar hace más de veinte años. El error de nombre no impidió que el destino de Messi se transformara para siempre. El primer contacto entre la AFA y la familia Messi sentó las bases para que el joven se incorporara al equipo argentino.

El llamado fue crucial. Argentina logró incluir a Messi en sus selecciones juveniles. La rapidez con que se resolvió la situación impidió que España avanzara en sus planes de nacionalizar al jugador.

En esos años, España estaba interesada en incorporar a Messi a su selección juvenil. Las normativas de la FIFA no eran tan restrictivas como en la actualidad, así que el riesgo de perder a una promesa como Messi era real. La AFA entendió la emergencia y actuó rápidamente.

El video que había llegado a las oficinas de la AFA provenía del entorno de Messi en Barcelona y mostraba la destreza del joven en el campo y su capacidad para desequilibrar partidos. La decisión de establecer contacto con él fue inmediata.

Vivas y Tocalli, encargados de las categorías juveniles, consideraron enérgicamente asegurar la participación de Messi. La orden para localizarlo fue clara y urgente. La intervención de Souto fue esencial para concretar el contacto en un contexto sin acceso digital ágil.

La anécdota sobre el error de nombre permanecerá en la memoria de quienes vivieron el momento. La confusión de Souto al preguntar por “Leonardo” refleja la escasez de información precisa existente en esos tiempos. Sin embargo, la familia Messi se mostró dispuesta a aclarar el malentendido.

Jorge Messi, al recibir el llamado, expresó el deseo de su hijo de representar a la selección argentina. La respuesta fue directa y determinante. Ese primer contacto formal definió el destino deportivo de Lionel Messi.

Este episodio muestra que el futuro del fútbol argentino podría haber cambiado por una simple llamada telefónica. La falta de información precisa no obstaculizó que el trámite culminara exitosamente.

El lazo entre Messi y la selección argentina se forjó en ese primer contacto. La historia ilustra cómo aspectos menores pueden influir en el rumbo de una carrera. La decisión de la AFA, junto con la disposición de la familia Messi, resultaron fundamentales.

Más de dos décadas después, el fútbol mundial reconoce el legado de Messi. Su relación con la selección argentina tuvo un comienzo sencillo, pero marcado por un error de nombre. Esta anécdota sigue siendo un símbolo de la importancia de actuar en el momento adecuado.

La historia sobre el día que Messi fue llamado “Leonardo” nos recuerda que el azar y la determinación pueden entrelazarse en el camino de los grandes atletas. Gracias a esa llamada, el fútbol argentino retuvo a una de sus figuras más emblemáticas, a pesar de que estuvo a punto de no recibir el mensaje correcto.

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