El Informe de Política Monetaria (IPOM) del segundo semestre de 2026, elaborado por el BCRA, incluye esta previsión que se ha convertido en un pilar del actual programa económico liderado por Luis Caputo.
La entidad, presidida por Santiago Bausili, proyecta que la balanza comercial combinada de energía y minería alcanzará un superávit de 51.000 millones de dólares para el año 2030, gracias en gran medida a la producción de Vaca Muerta. Estos datos provienen de un análisis del BCRA, basado en información del Ministerio de Economía (MECON) hasta agosto de este año. De acuerdo con la proyección, el superávit comercial energético y minero ascendería a 19.000 millones en 2026, 24.000 millones en 2027, 28.000 millones en 2028, 34.000 millones en 2029 y, finalmente, a más de 51.000 millones en 2030. Esta estimación se expresa en valores monetarios y no se relaciona directamente con el volumen físico de productos, aunque ambas variables están interconectadas.
El informe atribuye este crecimiento a una modificación en la matriz exportadora. El BCRA subraya que la reactivación de los sectores primarios, como agro, petróleo, gas y minería metalífera, está generando un aumento del empleo formal que supera las provincias productoras. De hecho, por cada nuevo puesto de trabajo creado en el sector petrolero de Neuquén, se generan aproximadamente 3,2 empleos en el resto de la economía local, según cálculos del organismo.
Aunque el BCRA no proporciona cifras exactas sobre la producción de la cuenca neuquina, sí identifica claramente los cuellos de botella que influirán en el ritmo de expansión. El informe indica que el crecimiento de las exportaciones «no dependerá únicamente de la capacidad de perforación y completación de pozos por parte de las operadoras petroleras, sino de la rapidez con la que se concreten las nuevas obras de infraestructura».
Entre los proyectos mencionados se encuentran la implementación y posterior expansión del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la ampliación del sistema Oldelval y el ducto hacia Chile, así como la introducción del Gas Natural Licuado (GNL) a partir de 2028 mediante barcos cisterna en el Atlántico.
Además, el informe señala que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) es un elemento regulatorio clave. La ventana para adherirse a este régimen finalizará en julio de 2027, en medio de la campaña presidencial, lo que podría llevar al equipo económico a considerar una posible extensión.
Mientras el IPOM proyecta resultados monetarios hasta 2030, los informes de producción de los últimos meses confirman que los cimientos sobre los cuales se basa esta estimación ya están en marcha. En julio de este año, la producción de petróleo no convencional en la Cuenca Neuquina alcanzó los 644.200 barriles diarios, un aumento del 26,6% en comparación con el año anterior, mientras que la producción convencional registró una caída del 11,2% en el mismo período. Este impulso llevó el promedio de 2026 a 894.900 barriles diarios, superando el récord histórico de 846.900 barriles alcanzado en 1998.
Durante la tercera edición de Argentina Energy Week, que tuvo lugar del 8 al 10 de septiembre en Buenos Aires, se reunieron gobernadores, ejecutivos de la industria petrolera, fondos de inversión y organismos multilaterales para dialogar sobre cómo avanzar «de los anuncios a la ejecución» en el ámbito energético.
Paralelamente, el consorcio VMOS, compuesto por YPF y otras siete petroleras, anunció recientemente su primera emisión de Obligaciones Negociables por hasta 200 millones de dólares para financiar el oleoducto que conectará la Cuenca Neuquina con la terminal marítima de Punta Colorada, en Río Negro, cuya obra ya supera un 80% de avance. Al mismo tiempo, YPF decidió aumentar la capacidad del oleoducto de 550.000 a 700.000 barriles diarios, lo que no estaba previsto en el diseño inicial pero que ampliará el margen de exportación disponible una vez que la obra comience a operar, prevista para finales de este año, con los primeros envíos programados para inicios de 2027.
Asimismo, en el contexto de esta semana, se dieron a conocer los detalles de la megaplanta que YPF construirá en colaboración con Eni y XRG para el proyecto Argentina LNG: un complejo industrial de 525 hectáreas entre Plaza Huincul y Añelo, cuyo inicio de operaciones está proyectado para 2030 y 2031, tras una Decisión Final de Inversión (FID) esperada para el cuarto trimestre de este año. Este proyecto es fundamental en los planes del gobierno para asegurar el ingreso de gas natural licuado que el BCRA contempla a partir de 2028.
En cuanto a la minería, el informe del BCRA también la incluye en la proyección de 51.000 millones de dólares. Se hace hincapié en el desarrollo de proyectos de litio en el Noroeste Argentino y la reactivación de emprendimientos de cobre en la cordillera, en un contexto de precios internacionales fluctuantes que permitirán a la actividad cerrar 2025 con un superávit comercial de 6.000 millones de dólares, el más alto en su historia.
Para que la proyección se materialice, el BCRA destaca la necesidad de llevar a cabo las obras de evacuación pendientes, mantener la continuidad del RIGI y sus condiciones de estabilidad fiscal y cambiaria a 30 años, así como finalizar la decisión de inversión en los proyectos de GNL que aún están en proceso.
El informe también resalta que, a pesar de que Vaca Muerta cuenta con numerosos proyectos aprobados, la velocidad de desembolso real está rezagada en comparación con los anuncios, dado que el esquema del RIGI estipula apenas un 40% de ejecución en los primeros dos años, un mínimo que el Poder Ejecutivo puede reducir hasta el 20 por ciento.
