Engañosa porque proviene de Donald Trump, una táctica improvisada en medio del fracaso del gobierno. Por lo tanto, mantén la calma; expulsa el fastidio, dirígete a los falsos.
No puede ser que asumas como propia la indignación de alguien que avanza con muletas, en silla de ruedas o con un bastón blanco. ¿Qué clase de persona eres si eso no te afecta?
La banda Bersuit canta “no quiero ser un incendiario, servir, panfletario”. Nos habla de esa esperanza que nunca se rinde. Y no deseo ver derramamiento de sangre, solo quiero escuchar cómo resuena la grieta de hoy. Esa canción está llena de significado.
Se presenta como un hermoso estandarte moral para avanzar con firmeza desde el Congreso hacia la Plaza de Mayo, mañana sábado a las tres de la tarde. Esa es la cita.
Te encontrarás con estudiantes que recorrerán avenidas, trabajadores de Fate, de La Perla, de la Fundición San Cayetano, de Lácteos Verónica y de Granjas Tres Arroyos: los verás a todos y cantarás ‘de nuestro lado está la plaza, la fe, el amor’, con la letra de la Bersuit.
La posibilidad de recuperar el buen humor que hoy dignifica a la esquina del barrio, víctimas de lo que está por venir.
No seamos siempre víctimas, y no permitamos que nos engañen nuevamente con sus espejitos de colores.
Observa los números, según sus datos manipulados han creado 1.700.000 nuevos pobres, tienen un millón doscientos mil desempleados, que además están mal contabilizados, un 8 por ciento y siguen aumentando.
Mira los números, analiza las cifras mientras caminas. Marchar es un deber ante las deudas que posees; para ti, esa cantidad que debes —¿tres millones, cinco?— es considerable, y afirman que nadie te ha puesto un arma en la cabeza. El 12,8 por ciento es la clave, ¿lo comprendes?
Marcha, marcha con el peso de las cifras en la cabeza, con el desdén, mañana a las tres de la tarde al Congreso, hacia la Plaza de Mayo. La carga del desdén en tu mente.
Pero también lleva contigo el amor hacia los demás, irás codo a codo en una especie de pogo que avanza, en una manifestación de rabia y fe.
