Este fenómeno se desencadenó tras el resultado electoral, que generó una notable depreciación de la moneda brasileña, haciendo que viajar a Brasil resulte más atractivo para quienes utilizan dólares. El valor del real se situó en $294 al cierre del lunes en el Banco Nación, cayendo un 7,3% desde los $317 de la semana anterior, lo que mejora la capacidad adquisitiva de los turistas argentinos.
Los datos iniciales provenientes de agencias de viajes indican que el interés por Brasil no solo se mantiene, sino que ha crecido en los últimos días. Un estudio reciente de Despegar muestra que Camboriú lidera el aumento en las búsquedas, con un incremento del 112% respecto a la semana previa, seguido de Búzios, que experimentó un aumento del 75%.
En el Nordeste brasileño, las cifras son igualmente alentadoras. Las búsquedas para Maragogi aumentaron un 80%, mientras que Pipa creció un 68% y Fortaleza un 56%.
Otro aspecto relevante es la inclinación de los argentinos hacia los paquetes turísticos, que combinan pasajes y alojamiento, representando cerca del 53% de la demanda hacia Brasil. Esta tendencia se relaciona con la posibilidad de garantizar precios en los componentes principales del viaje y de tener mayor control sobre el presupuesto.
El aumento en las búsquedas y ventas se presenta en un contexto en el que la depreciación del real podría hacer que Brasil sea considerado más atractivo frente a destinos turísticos en Argentina. Sin embargo, el impacto del tipo de cambio no necesariamente afecta de manera uniforme todos los aspectos del viaje.
“Los pasajes aéreos y los alojamientos, que componen una porción significativa del presupuesto, se venden en dólares, por lo que el efecto directo de esta variación en el tipo de cambio sobre esos componentes sería limitado”, explicó la gerente general de Despegar para Argentina y Uruguay.
Por el contrario, los gastos cotidianos en el destino, como comidas, bebidas o el alquiler de sombrillas y reposeras, cuyos precios están fijados en reales, podrían ser más accesibles para aquellos que viajan con dólares, siempre que la tendencia de depreciación del real se mantenga.
Aún así, desde la compañía advirtieron que es prematuro prever cuánto podrían cambiar estos valores o anticipar una reducción exacta en el presupuesto global de las vacaciones.
Cabe destacar que los operadores turísticos también señalaron que los precios de los vuelos y hoteles para la temporada alta ya se fijaron antes de las elecciones, por lo que la disminución del real no necesariamente resultará en una baja de tarifas. Además, la programación aérea para el verano ya está establecida, lo que limita la capacidad de respuesta rápida ante un aumento en la demanda.
La preferencia por Brasil también se refleja en encuestas de otras agencias. Un estudio de Almundo indica que el 75% de los viajeros están buscando vuelos, paquetes y hoteles en el exterior, mientras que solo el 25% opta por destinos nacionales. Entre los destinos internacionales más populares se encuentran Río de Janeiro, Florianópolis y Búzios, además de Punta Cana y Miami.
El informe, basado en las búsquedas y reservas de los últimos 45 días, muestra una fuerte concentración de la demanda para enero y febrero, alineada con la planificación de las vacaciones de verano de 2027.
En este contexto, las agencias se preparan para una nueva edición del CyberMonday, programada para el 2, 3 y 4 de noviembre, con promociones y opciones de financiación para estimular las ventas de la temporada.
“Tenemos una perspectiva muy positiva para este CyberMonday. La última acción de esta índole, realizada a fines de agosto, evidenció un importante rebote en la industria, donde casi el 40% de las compras fue destinadas a enero y febrero. Para este nuevo evento, prevemos que las ofertas y facilidades de financiación sigan impulsando las ventas de la temporada de verano”, comentó el director comercial de CVC Corp.
Por su parte, Despegar señaló que en la actualidad los viajeros tienen acceso a planes de hasta tres cuotas sin interés para viajes internacionales, lo que representa una opción para distribuir el gasto y asegurar la contratación anticipada de los servicios turísticos más importantes.
