En electricidad, la suba alcanza a los clientes de Edenor y Edesur. En las demás provincias, los cambios quedan sujetos a las decisiones de los organismos reguladores locales. Las estimaciones oficiales indican que el aumento podría sumar hasta 1.700 pesos a las facturas mensuales. La Secretaría de Energía, en tanto, calcula que tres de cada cuatro usuarios tendrán un impacto promedio de 1.150 pesos.
La actualización forma parte de un mecanismo mensual que combina la evolución del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Desde la Secretaría de Energía señalaron que una parte del incremento se relaciona con el alza de los precios mayoristas, asociada al encarecimiento de los costos internacionales por el conflicto en Medio Oriente.
El Gobierno decidió, además, mantener durante noviembre algunas condiciones del esquema de subsidios para reducir parcialmente el efecto de las subas en los hogares que reciben asistencia estatal. En electricidad, el bloque de consumo bonificado seguirá en 200 kilovatios hora por mes, el mismo nivel que rigió en septiembre y octubre. El cronograma original preveía bajar el límite a 150 kilovatios hora en noviembre.
A su vez, quienes reúnan las condiciones de los Subsidios Eléctricos Focalizados (SEF) conservarán una bonificación general del 50 por ciento, a la que se sumará un descuento extraordinario de 25 puntos porcentuales.
En el caso del gas natural, el Ejecutivo también resolvió extender beneficios que, según lo previsto inicialmente, debían dejar de aplicarse.
La continuidad de los ajustes mensuales hace que los servicios públicos ocupen una parte cada vez mayor de los presupuestos familiares cuando los ingresos no avanzan al mismo ritmo. Con la nueva suba de noviembre, el costo de la energía vuelve a figurar entre los gastos que limitan la capacidad de consumo de los hogares.
