Por último, las garantías por fianzas son aquellas que garantizan el pago al propietario según las obligaciones establecidas, y es la compañía aseguradora la que asume la acción de recuperación frente al deudor, tanto en instancias previas al juicio como en el marco judicial, si fuera necesario. Aunque suelen ser más costosas que las opciones anteriores, este modelo evita que el propietario sufra las consecuencias económicas de un incumplimiento mientras se llevan a cabo los procesos que pueden extenderse durante largos períodos.
“Los involucrados en una operación de alquiler no solo buscan concretar el acuerdo, sino hacerlo de manera respaldada y segura. Las transacciones necesitan resolverse con celeridad, y los propietarios privilegian mecanismos que les ofrezcan certezas frente a posibles incumplimientos. En este sentido, las garantías integrales basadas en contratos de fianza han dejado de ser una alternativa y se han posicionado como una opción cada vez más preferida”, afirmó la Gerente General de una empresa del sector.
