Shakhtar Donetsk jugará en un estadio de la Premier League por la Champions League

Shakhtar Donetsk atraviesa un prolongado exilio desde hace 12 años. La imposibilidad de jugar en su ciudad se remonta al conflicto en el Donbás, y la invasión rusa de 2022 ha agudizado esta situación, impidiendo que el club dispute torneos internacionales en Ucrania. En un desarrollo inusual, el club utilizará por primera vez un estadio de la Premier League como su sede para partidos como local en la Champions League.

El entrenador Arda Turan ha confirmado que el equipo disputará sus compromisos europeos en Londres mientras se define el estadio específico. Stamford Bridge, hogar del Chelsea, es el principal candidato, seguido por Craven Cottage, de Fulham. Aunque Brentford fue considerado, su menor capacidad le restó posibilidades.

«Parece que jugaremos nuestros partidos europeos en Londres por ahora. Realmente queríamos venir a Turquía, pero las condiciones de la UEFA nos generan mucha presión. De todos modos, jugar ante las tribunas en Bursa, Göztepe o Eskişehir siempre fue magnífico. También esperamos a todos en Londres», dijo Turan tras un amistoso contra Bursaspor.

La decisión de cambiar de sede refleja una historia que se remonta a 2014, cuando Shakhtar dejó el Donbás Arena, construido para la Eurocopa 2012, a raíz del conflicto en el este de Ucrania y la ocupación de Donetsk por fuerzas prorrusas. Desde entonces, el equipo ha estado en constante movimiento, actuando como local en diversas ciudades ucranianas, como Leópolis, Járkov y Kiev. La invasión rusa agravó las condiciones de seguridad y llevó al club a trasladar sus partidos continentales al extranjero. Polonia, Alemania y otros países europeos se convirtieron en sedes temporales para el club, que se enfrenta a la necesidad de adaptarse temporada tras temporada.

Esta situación no solo ha tenido repercusiones simbólicas, sino que también ha conllevado significativos desafíos logísticos. Sin vuelos desde Ucrania, los jugadores debían realizar extensos viajes por tierra hasta la frontera con Polonia antes de abordar un avión hacia el destino de cada encuentro.

«Desde Kiev, el viaje nos insumía dos días para llegar a destino. Cuando llegás, ya estás en desventaja respecto al rival, tanto física como mentalmente», explicó el director ejecutivo Serhiy Palkin en una entrevista.

Por lo tanto, establecer una base en Londres no es simplemente un cambio de escenario, sino un intento por reducir la carga del viaje, mejorar la planificación del equipo y ofrecer estabilidad a un plantel en constante incertidumbre.

Palkin afirmó que, a pesar de esta dislocación, el club ha logrado conservar lo que considera más valioso. «Perdimos nuestra casa, pero no perdimos nuestra identidad. Seguimos nuestros procedimientos, seguimos nuestro modelo y el proyecto que estamos construyendo», aseguró.

El ejecutivo también subrayó el simbolismo que cada presentación internacional tiene para millones de ucranianos que se encuentran en Europa desde el inicio de la guerra. «Es muy importante porque les damos una señal de esperanza a nuestra gente, para que entienda que seguimos vivos, que el fútbol ucraniano sigue vivo y que todavía podemos competir en el máximo nivel», afirmó.

Aunque aún no se ha oficializado la elección del estadio, Stamford Bridge es el favorito gracias a su capacidad cercana a los 40,000 espectadores, en comparación con los aproximadamente 25,000 de Craven Cottage. Dado que ni Chelsea ni Fulham participarán en competiciones europeas esta temporada, ambos estadios estarán disponibles para la Champions League y además recibirán un ingreso económico por el alquiler de sus instalaciones.

Cuando la UEFA confirme la sede, este hecho se registrará como una curiosidad estadística, pero detrás de esta decisión hay una narrativa más profunda: la de un club que, tras más de una década de pérdidas, ha encontrado la manera de seguir compitiendo en la elite del fútbol europeo.

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