Moyano enfrenta cargos por lesiones y privación ilegítima de la libertad, mientras que la Justicia ha solicitado diversas medidas de prueba para esclarecer los hechos.
Fuentes policiales confirmaron que el incidente tuvo lugar a las 5:03 de la mañana en la Av. Del Libertador 5400, después de que se recibiera un llamado al 911. Al llegar al lugar, el encargado del edificio informó que el exdiputado nacional y la joven habían salido corriendo hacia la calle.
Más tarde, la policía localizó a ambos en la intersección de Virrey Vértiz y Sucre, a unos 400 metros de la vivienda de la que habían salido. La joven fue trasladada al hospital Pirovano por el SAME.
Facundo Moyano, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines e hijo del histórico dirigente de Camioneros, fue identificado en el hospital y llevado a la Comisaría 13A, donde inicialmente permaneció demorado. Posteriormente, fue formalmente detenido a pedido del fiscal Julián Pistone de la Unidad Fiscal Norte.
En su primera declaración, Candela afirmó haber sido agredida por Moyano. En el hospital, también mencionó haber sufrido un brote debido al consumo de sustancias.
Alberto Crescenti, responsable del SAME, informó que la joven estaba prácticamente sin ropa cerca del túnel de la Avenida del Libertador y que fue llevada primero a la comisaría antes de ser trasladada al Pirovano. «Ella tenía signos de haber consumido estupefacientes y estaba siendo atendida por un equipo de psiquiatras y psicólogos. Se le administraron líquidos para comenzar a recuperarse de la intoxicación, además de realizarse un examen toxicológico», detalló.
Tras el incidente, la Policía consultó con la UFLA Norte para llevar a cabo una serie de medidas de prueba, que incluyeron la solicitud de grabaciones de cámaras de seguridad y la declaración de testigos. También se le preguntó a la joven si quería formalizar una denuncia y si necesitaba medidas de seguridad.
Mario, un trabajador que fue uno de los primeros en asistir a Candela, relató los momentos previos. Estaba en el barrio por trabajo y vio a la joven correr, a quien le ofreció agua al observar su situación. «Ella venía gritando, totalmente alterada. Se aferró a un pasamanos de un colectivo estacionado, intentando subir. No estaba en su sano juicio», comentó.
Mario mencionó que Candela llevaba puesto un vestido de red, lo que la dejaba semidesnuda. Compartió que otros tres compañeros se acercaron para ayudarla.
El hombre también recordó la llegada de Moyano, a quien describió como el novio de la joven, que intentó asistirla en ese momento. «No la agredió, aunque no sabíamos en qué estado venía», apuntó. «Ella era imposible de interrogar, pero a él se le preguntó y admitió haber consumido alcohol y cocaína», concluyó.
