La Libertad Avanza enfrenta nuevos obstáculos en el Senado con el Súper RIGI

La Libertad Avanza (LLA) se encuentra nuevamente ante desafíos en el Senado. En un plenario de comisiones celebrado este miércoles, el oficialismo prosiguió con la firma del dictamen del Súper RIGI; sin embargo, los apoyos para llevarlo al recinto son inciertos. Horas antes, el PRO impuso nuevas condiciones a la líder del bloque libertario, Patricia Bullrich, para brindar su apoyo. Otros legisladores decidieron no asistir. «Si tiene tantos problemas, seguimos con el RIGI», afirmó la exministra de Seguridad, mientras se pospuso el avance del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) indefinidamente.

El plenario, realizado poco después de las 13.30, involucró a las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General. Bajo la conducción del senador de LLA Agustín Monteverde, el objetivo era dejar listo el dictamen del Súper RIGI para su discusión en la próxima semana.

Antes de que el dictamen fuera sometido a la firma, el senador porteño presentó los cambios al texto, el cual ya contaba con la aprobación de la Cámara de Diputados desde finales de junio. La inclusión de modificaciones reveló que el texto, en contra de los deseos de la Casa Rosada, regresaría a la Cámara baja para su aprobación final.

En ese contexto, Martín Menem encontró un camino más despejado para avanzar en la propuesta, que incluye un amplio paquete de incentivos, tales como beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, dirigidos a fomentar emprendimientos que aún no tienen desarrollo en el país o que se encuentran en etapas iniciales de experimentación.

Como se había anticipado, una de las modificaciones que Bullrich aceptó, a cambio del apoyo de los aliados, fue el refuerzo al artículo de «compre argentino», que estipula que los grandes proyectos incluidos en el régimen deben adquirir bienes y servicios de empresas locales. Monteverde leyó los cambios propuestos al dictamen, aunque no fueron suficientes para conseguir las firmas requeridas.

Dicha compra debe representar al menos el 20% del total invertido en proveedores relacionados con el proyecto. El texto especifica que esto se aplicará «siempre y cuando la oferta de proveedores locales esté disponible y cumple con las condiciones de mercado en cuanto a calidad».

Un segundo ajuste que Bullrich aceptó incluir, también a solicitud de los aliados, establece que los proyectos que necesiten grandes volúmenes de energía, como los vinculados a la Inteligencia Artificial, deberán contar con sistemas de generación eléctrica propios, para evitar una sobredemanda que comprometa la seguridad del sistema energético.

A pesar de las modificaciones introducidas, el oficialismo todavía no cuenta con las firmas necesarias para elevar el dictamen al recinto. Las ausencias de tres legisladores resultaron decisivas. En particular, la del radical Maximiliano Abad, del correntino Carlos Espínola y de la senadora del PRO Andrea Cristina.

Estas ausencias, lejos de ser casuales, se deben a que siguen surgiendo solicitudes de cambios, a pesar de las concesiones recientes. Desde el entorno de Bullrich informaron que, apenas dos horas antes del plenario, el líder del bloque PRO, Martín Goerling, le comunicó un nuevo requerimiento a la líder libertaria.

Este nuevo pedido establece que dentro del 20% del «compre argentino», las empresas tendrían que cumplir con este requisito incluso si los productos nacionales son hasta un 15% más costosos que los importados, lo que representa un adicional respaldo para la industria local.

El pedido de Goerling complicó aún más las intenciones libertarias de asegurar los apoyos para el miércoles. No solo él no firmó el dictamen, sino que su compañera de bancada, María Victoria Huala, quien asistió a la Cámara alta, tampoco lo hizo.

«Negociaremos el dictamen», declaró Bullrich a los medios al concluir el plenario. El oficialismo todavía tiene la oportunidad de conseguir las firmas necesarias.

Mientras tanto, el destino del pedido de Goerling queda en manos del Ministerio de Economía que dirige Luis Caputo. Aunque Bullrich se mostró escéptica sobre la posibilidad de que el pedido avance, afirmando que «está muy en el margen de la filosofía (libertaria)». Y concluyó: «Si el Súper RIGI tiene tantos problemas, seguimos con el RIGI».

Una integrante de LLA reconoció: «Nuestros aliados son complicados» y agregó: «Lo que votan en Diputados no se refleja en el Senado». Tanto el bloque del PRO, dirigido por Cristian Ritondo, como el de la UCR, bajo Pamela Verasay, acompañaron el texto libertario con menos condiciones. En el Senado, los aliados ejercen un peso considerable.

Previo al debate del Súper RIGI, se llevó a cabo otro plenario para avanzar en la firma del dictamen del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), que cuenta como principal promotor al jefe del bloque de la UCR, Eduardo Vischi. Esta iniciativa busca llenar el vacío dejado entre el RIGI/Súper RIGI y el RIMI, orientado a inversiones de menor escala.

No obstante, el PJ no dio su apoyo al texto tal como está redactado; por eso Vischi solicitó un cuarto intermedio. Las ausencias de Abad y Espínola también complican el proyecto, que ya contaba con el visto bueno libertario.

A pesar de todo, el PJ no cerró las puertas a una posible colaboración. «Estamos de acuerdo con el marco jurídico. Podemos trabajar para unificar criterios», afirmó el chaqueño Jorge Capitanich.

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