En una exposición ante el Parlamento este miércoles, Healey anunció mayores gravámenes para bancos, casas de apuestas, ahorristas y propietarios que reciben ingresos por alquileres. También adelantó cambios más estrictos en las reglas del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para los mercados en línea, entre ellos Amazon y Temu, con el fin de obtener fondos para las medidas de ayuda.
El ministro sostuvo que la economía del Reino Unido recibió un duro impacto por la escalada del conflicto en el Golfo Pérsico, el aumento de las tensiones comerciales internacionales y la prolongación de la guerra en Ucrania.
Unos 20 millones de hogares que viven en propiedades con menor valor catastral recibirán un pago único de 100 libras para compensar el aumento de las facturas de energía. Healey calculó que la medida tendrá un costo fiscal de 2.600 millones de libras. Además, confirmó que seguirá congelada la tasa del impuesto a los combustibles y que la rebaja temporal de cinco peniques, introducida en 2022, se extenderá al menos hasta julio.
Aunque la economía británica logró resistir el impacto energético de la guerra con Irán, el aumento de la inflación y una posible suba de las tasas de interés amenazan con desacelerar la actividad el año próximo.
Se prevé que el Producto Interno Bruto (PBI) del país crezca un 1,2% en 2026. La estimación representa una mejora moderada frente al 1,1% proyectado en marzo por la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria.
Las perspectivas de mediano plazo también mejoraron: la entidad estima que el crecimiento podría llegar al 1,8% hacia el final de la década. En tanto, Burnham promueve un papel más activo del Estado y anticipa lo que define como «el mayor cambio económico en cuatro décadas».
Healey, quien cuenta con una extensa trayectoria sindical, deberá evitar que aumente la presión del mercado de bonos sobre el gobierno de Burnham. Entre las medidas anunciadas antes de su intervención parlamentaria se encuentra la eliminación de los cargos fijos incluidos en las facturas de gas, una decisión que busca bajar directamente los costos de los servicios públicos para la mayoría de los hogares.
El ministro indicó que el margen fiscal disponible para alcanzar el principal objetivo del Gobierno al final de la década se redujo a 15.000 millones de libras, frente a los 24.000 millones previstos anteriormente. Aun así, aseguró que la administración mantendrá sus metas fiscales pese a las fuertes perturbaciones provocadas por el conflicto con Irán.
Healey afirmó que «así pues, a pesar de los retos globales, este presupuesto nos encamina hacia la eliminación del déficit presupuestario actual y hacia el equilibrio de las finanzas británicas en un plazo de tres años».
