El Gobierno enfrenta este lunes un vencimiento de 800 millones de dólares con el FMI

Este lunes, el Gobierno debe afrontar un nuevo vencimiento de 800 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional. En el mercado no hay dudas sobre el cumplimiento del compromiso, aunque todavía se desconoce qué mecanismo utilizará la administración para reunir los dólares y cómo accederá a los Derechos Especiales de Giro, la moneda del organismo.

El pago llega mientras el acuerdo atraviesa una etapa burocrática clave. La semana pasada, el personal técnico del Fondo aprobó la tercera revisión del programa. La decisión representó un avance, pero aún resta que el Directorio Ejecutivo analice el caso para habilitar un desembolso pendiente de cerca de 900 millones de dólares, que se estima podría concretarse durante la primera semana de diciembre.

La obligación de este lunes plantea dos cuestiones para el equipo económico: de dónde saldrán los dólares para pagar y cómo se obtendrán los Derechos Especiales de Giro, que el organismo utiliza en sus operaciones y en los movimientos de recursos vinculados a los acuerdos.

Los datos disponibles sobre las cuentas del Tesoro permiten observar el punto de partida. Al miércoles 28 de octubre, último registro disponible, sus depósitos en moneda extranjera en el Banco Central de la República Argentina sumaban 851 millones de dólares. El monto superaba, aunque por poco, los 800 millones que demanda el vencimiento.

Si el saldo de 851 millones se mantuvo sin cambios hasta el viernes, los depósitos en moneda extranjera alcanzarían justo para cubrir el pago al Fondo. La diferencia entre ambos montos es de unos 51 millones de dólares. Una de las razones del bajo nivel de esos depósitos es la suspensión de las colocaciones del Bonar 2029, con las que el Tesoro venía sumando divisas y que se interrumpieron cuando comenzó a subir el riesgo país.

El Tesoro también cuenta con depósitos en moneda nacional por 8,9 billones de pesos. Esos fondos podrían utilizarse para comprar dólares al Banco Central y reunir así el monto necesario para pagar al organismo.

Esa alternativa tendría consecuencias para las cuentas de la autoridad monetaria. La compra de dólares al Banco Central con pesos del Tesoro tendría un impacto mayor sobre las reservas netas de la entidad.

En este escenario, también importa la diferencia entre las reservas brutas y los depósitos del Tesoro. Los 851 millones de dólares anotados en la cuenta en moneda extranjera representan una parte de los recursos disponibles. Si se compraran dólares con pesos, cambiaría en mayor medida la composición de las tenencias informadas por el Banco Central.

Los especialistas siguen de cerca la modalidad del pago porque en enero el Tesoro deberá afrontar compromisos por unos 4.500 millones de dólares con bonistas. Con los depósitos públicos cerca de cero y el mercado cerrado para emitir nueva deuda, en un contexto de riesgo país cercano a los 800 puntos, la compra de reservas al Banco Central y la estructuración de préstamos garantizados por otros organismos multilaterales podrían incorporarse a las opciones disponibles.

Resolver de dónde saldrán los dólares es solo una parte del procedimiento. Una vez definido el origen de los fondos, el Gobierno deberá conseguir Derechos Especiales de Giro para realizar la operación con el Fondo.

Los Derechos Especiales de Giro son el activo que utiliza el organismo internacional para sus préstamos y la moneda en la que los países que reciben asistencia devuelven sus créditos. Por eso, el Gobierno necesita contar con esos recursos antes de cumplir con el vencimiento de este lunes.

En ocasiones recientes, el Gobierno compró Derechos Especiales de Giro al Tesoro de Estados Unidos. Ese mecanismo le permitió obtener los activos necesarios para cumplir con compromisos ante el Fondo y dejó abierta la posibilidad de que la administración argentina vuelva a recurrir a él.

Al cierre de esta nota, voceros del Ministerio de Economía no habían respondido las consultas sobre el origen de los fondos ni sobre cómo se estructuraría la operación.

El vencimiento se produce pocos días después de que el personal técnico del Fondo aprobara la tercera revisión del acuerdo. Ese aval fue un paso dentro del programa, pero no habilitó automáticamente el desembolso pendiente.

La aprobación definitiva depende del Directorio Ejecutivo. Cuando ese órgano trate la revisión, quedará habilitado un giro cercano a los 900 millones de dólares para la Argentina.

El desembolso pendiente es, en términos aproximados, similar al vencimiento que el Gobierno debe afrontar este lunes. Sin embargo, la aprobación técnica y el posterior análisis del Directorio corresponden a una instancia distinta del pago inmediato.

El Fondo informó que el Directorio Ejecutivo podría considerar la tercera revisión a principios de diciembre. En un comunicado, calificó de “impresionantes” los resultados del programa, pese a un contexto global más complejo. La evaluación incluyó referencias a la desaceleración de la inflación y a la acumulación de reservas por parte del Banco Central.

El organismo señaló que la autoridad monetaria acumuló más de 16.000 millones de dólares en compras de reservas en lo que va del año. Incluyó ese dato en su evaluación de la marcha del programa económico.

La referencia a las compras de reservas apareció junto con la mención a un escenario internacional más complejo. El Fondo ubicó la evolución de las reservas y la desaceleración de la inflación entre los elementos considerados al evaluar el acuerdo.

El organismo también se refirió al vínculo con las autoridades. “El personal del FMI celebra la sólida y constructiva colaboración con las autoridades y su continuo compromiso con políticas disciplinadas y reformas orientadas al mercado en el marco del programa”, señaló el comunicado.

La declaración mencionó además una condición para avanzar al siguiente paso. “Una vez concluidas las medidas acordadas restantes, se prevé que la tercera revisión se presente al Directorio Ejecutivo del FMI para su consideración a principios de diciembre”, indicó el organismo. Esa referencia fija el período previsto para el tratamiento de la revisión. Hasta entonces, el desembolso pendiente de cerca de 900 millones de dólares dependerá de la consideración del Directorio Ejecutivo.

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