La continuidad de Lula podría abrir oportunidades para las exportaciones argentinas en Estados Unidos

La permanencia de Luiz Inácio Lula da Silva en el gobierno de Brasil podría generar nuevas oportunidades comerciales para la Argentina, sobre todo en Estados Unidos. Un vínculo estratégico más estrecho entre Buenos Aires y Washington ayudaría a mejorar la posición de los productos agroindustriales argentinos frente a sus competidores brasileños en ese mercado.

La Bolsa de Cereales analizó estas posibles consecuencias para la agroindustria argentina en un informe sobre la reelección de Lula. Según la entidad, los acontecimientos recientes sugieren que, al menos en el corto plazo, las relaciones entre Estados Unidos y Brasil seguirán marcadas por tensiones similares o incluso mayores que las registradas entre Donald Trump y Lula durante 2025 y 2026. Ese período derivó en sobretasas para los productos brasileños, que llegaron a un máximo del 50% antes de ser reducidas parcialmente.

En ese contexto, la Argentina podría mejorar su posición relativa y ampliar sus ventas al mercado estadounidense. El documento identifica posibles oportunidades para la carne bovina, el azúcar de caña, la miel, los jugos de frutas, el tabaco y algunas frutas frescas.

El atractivo de ese destino se explica por su importancia en el comercio agroindustrial mundial. Estados Unidos es la principal economía global, concentra el 25% del producto mundial y tiene 350 millones de habitantes, con un ingreso anual per cápita de USD 82.000.

También integra, junto con China y la Unión Europea, el grupo de los tres mayores importadores de productos agroindustriales: sus compras ascienden a USD 220.000 millones. La participación argentina en esas importaciones todavía es inferior al 1%.

La entidad considera que una mejora de las condiciones comerciales frente a Brasil podría cambiar esa situación y abrir espacio para los exportadores argentinos. El informe plantea que la continuidad de Lula también podría impulsar una relación estratégica más estrecha entre la Argentina y Estados Unidos, con posibles consecuencias para el acceso a mercados, las inversiones y la cooperación.

En el plano bilateral, la Bolsa de Cereales estima que las diferencias políticas entre Javier Milei y Lula no necesariamente tendrán un efecto relevante en el intercambio comercial. Brasil sigue siendo el principal socio comercial argentino: representa el 14% de las exportaciones y el 24% de las importaciones totales.

En productos agroindustriales, es el tercer destino de las ventas externas argentinas. Recibe el 9% de esos envíos, por un valor aproximado de USD 3.500 millones al año. El monto se mantuvo relativamente estable durante la última década, pese a los distintos períodos de tensión diplomática entre los gobiernos.

“Argentina necesita un Brasil pujante. Una economía brasileña en retroceso compra menos”, advierte la Bolsa de Cereales. Una desaceleración en el país vecino afectaría en particular a las manufacturas de origen industrial y a los productos de las economías regionales que tienen a Brasil entre sus principales destinos.

Entre los bienes agroindustriales que la Argentina vende a ese mercado figuran el trigo, la leche en polvo, las papas congeladas, la cebada cervecera, la malta, el queso mozzarella, las peras y los ajos frescos. De acuerdo con el informe, el comercio beneficia a los dos países: Brasil no produce suficiente cantidad ni calidad de esos productos para cubrir la demanda interna.

Uno de los posibles puntos de fricción, sin embargo, está en la política comercial del Mercosur. La Argentina procura negociar acuerdos bilaterales y flexibilizar las normas del bloque; Brasil, en cambio, sostiene que las negociaciones con otros países deben contar con el consenso de los cuatro socios fundadores.

Para la cadena agroindustrial argentina, concretar esos acuerdos es importante para recuperar competitividad frente a otros exportadores que ya tienen condiciones preferenciales para vender. El documento resalta los compromisos alcanzados con la Unión Europea, EFTA y Estados Unidos, además de las negociaciones abiertas con India, Vietnam, Japón y Corea.

La continuidad de Lula también podría incidir en el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. La Bolsa de Cereales entiende que su permanencia en el poder reduciría el riesgo de objeciones políticas y ambientales que podrían haber obstaculizado la aprobación definitiva del pacto en el Parlamento Europeo.

El informe señala que Lula fue uno de los principales impulsores políticos del acuerdo. Un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro, en cambio, podría haber complicado su tratamiento por los antecedentes de cuestionamientos ambientales vinculados con el gobierno de Jair Bolsonaro.

La entrada en vigor definitiva del acuerdo es importante para la agroindustria argentina. El 70% de sus exportaciones a Europa ya ingresa con arancel cero; otro 14% accedería a ese tratamiento en un plazo de entre cuatro y diez años. Además, el 15,5% podría entrar con aranceles muy bajos, incluso nulos, mediante algún sistema de cuotas.

La entidad también advierte que la Argentina tendrá que afrontar una competencia cada vez mayor con Brasil en los mercados internacionales. En 2025, el país vecino exportó productos del agronegocio por USD 169.200 millones, frente a los USD 51.000 millones de las ventas argentinas.

Los dos países comparten varios de sus destinos comerciales principales, entre ellos China, la Unión Europea, Vietnam, Indonesia, India, Chile y Estados Unidos. También compiten en productos como soja, maíz, carne bovina y aviar, azúcar, algodón, tabaco y jugos de frutas.

“Brasil y la Argentina son socios, pero también competidores en los mercados globales”, resume el informe. Según la Bolsa de Cereales, esa rivalidad podría crecer en los próximos años, en especial en el sudeste asiático, el norte de África y Medio Oriente. Brasil buscaría diversificar sus mercados ante los riesgos comerciales que implica Estados Unidos.

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