Del encuentro participaron Jorge Macri, Cristian Ritondo, Guillermo Montenegro, Soledad Martínez y María Eugenia Vidal. Allí, el fundador del PRO sostuvo que el oficialismo tendrá que reunir los apoyos para impulsar la reforma electoral. «Que el Gobierno junte los votos», planteó, en una señal de que no piensa facilitarle al presidente Javier Milei una iniciativa que considera clave para su proyecto político.
La resistencia del macrismo también responde a un cálculo electoral. En el partido creen que La Libertad Avanza atraviesa un período de debilidad y que los últimos resultados provinciales dejaron en evidencia los límites de competir sin acuerdos con los gobernadores. La contundente victoria del oficialismo de Gerardo Zamora en Santiago del Estero y los comicios de San Carlos de Bariloche son ejemplos que alimentan esa preocupación.
En la ciudad rionegrina, los libertarios terminaron terceros en la elección de convencionales constituyentes municipales, con apenas el 12% de los votos. Ganó la alianza del gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés, que obtuvo el 34% y se quedó con la mayoría en la Convención. El peronismo, dividido, reunió el 16%.
El resultado es significativo porque La Libertad Avanza había dejado pasar la oportunidad de acordar con Weretilneck y finalmente compitió junto con el PRO, CREO, el espacio del diputado Aníbal Tortoriello, y dos agrupaciones vecinalistas.
La derrota reavivó las críticas a la política de alianzas que promueven los principales armadores libertarios: el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su primo Eduardo “Lule” Menem. De acuerdo con las negociaciones mencionadas en el documento, desde ese sector habrían exigido lugares destacados en las listas provinciales, incluidas candidaturas a vicegobernador e intendente de las capitales. Varios mandatarios consideran excesivos esos pedidos.
En este contexto, Macri procura preservar la autonomía del PRO y aplazar cualquier definición de alcance nacional. Aunque no se opone a que algunos dirigentes provinciales alcancen entendimientos con los libertarios, dejó claro que esas decisiones no supondrán un compromiso general del partido.
Tampoco hay una decisión sobre la Ciudad de Buenos Aires. En los últimos tiempos se acercaron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien busca renovar su mandato, y el entorno de Karina Milei. Durante la visita del papa León XIV, que incluye actividades multitudinarias en la Ciudad de Buenos Aires, Macri y Karina se mostraron juntos y sonrientes.
De todos modos, en el macrismo aseguran que todavía no hay un acuerdo. La negociación sigue abierta y, por ahora, no tiene plazos inmediatos.
A diferenciarse
El expresidente también se distanció de las reacciones violentas de Milei en materia de política internacional. Entre otros episodios, el fundador del PRO no compartió los insultos que el Presidente dirigió al jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez.
La diferencia más marcada, sin embargo, llegó tras el triunfo de Lula da Silva en la segunda vuelta en Brasil. Macri publicó un mensaje en el que reconoció y felicitó al líder del PT y manifestó su deseo de que «su nuevo mandato traiga prosperidad y crecimiento para su país y también la región». Lula respondió con una alusión indirecta a Milei: «Recuerdo con nostalgia los tiempos en que diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana».
