La eliminación del petróleo refinado de la lista de los diez principales productos que Portugal exporta a Argentina es un factor clave que explica su positiva balanza comercial. Portugal se presenta como la ‘puerta de entrada’ a Europa, tanto para el comercio general como para el gas natural en particular.
A pesar de que un 80% de la energía consumida en Portugal proviene de fuentes renovables, existen sectores industriales que dependen en gran medida de gas natural. João Rui Ferreira, viceministro de Economía de Portugal, enfatizó las circunstancias propicias para Argentina en este contexto. «Portugal es la puerta de entrada para el gas natural a Europa. Tenemos un puerto de aguas profundas que es estratégicamente fantástico para llevar adelante esta posibilidad», detalló.
Las oportunidades de comercio no se limitan solo al gas. Portugal se destaca como el país europeo que más carne argentina consume per cápita. Este año, una empresa privada argentina también logró vender dos satélites a una compañía portuguesa por un total de 18 millones de dólares.
Dentro de este panorama, Rui Ferreira confía en que las relaciones comerciales entre ambos países, aún limitadas, pueden fortalecerse gracias al reciente acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea. En ese sentido, ambos gobiernos están trabajando diligentemente en establecer una ruta aérea directa que conecte Buenos Aires con Lisboa.
En una conversación reciente, el viceministro expresó que hubo un apoyo decisivo desde el principio hacia el acuerdo entre ambos bloques, aunque reconoce que siempre existen aspectos que “no son perfectos”. No obstante, enfatizó que “hubiera sido una gran desilusión que, después de tantos años, no se llegara a un desenlace positivo”.
El intercambio bilateral, hasta el momento calificado como moderado, se caracteriza por largos lazos históricamente cercanos y pacíficos, dado que Portugal fue el primer país en reconocer la independencia de Argentina. En 2025, Argentina ocupó el puesto 55 entre los clientes de Portugal y el 38 entre sus proveedores en términos de bienes y servicios.
«La relación comercial entre ambos Estados no ha tenido un carácter central para ninguno de los dos. La elevada volatilidad financiera y económica de Argentina tanto impulsa como retrae esta relación», admite el funcionariado portugués sin rodeos.
Pese a los desafíos, Ferreira se muestra optimista: “es un momento de confianza. Hay una percepción de estabilidad y de apertura para los negocios que es nueva”, destacó.
En 2025, el comercio bilateral alcanzó los 318 millones de dólares, de los cuales 102 millones fueron en beneficio de Argentina, con las exportaciones más significativas siendo harina y pellet.
