La falta de asignación de los fondos aprobados por ley para su operación compromete la atención de más de setecientas mil personas y la formación de futuros médicos.
Durante una entrevista, Melo destacó que si no se recibe el presupuesto correspondiente, la viabilidad de los hospitales podría verse seriamente amenazada en el corto plazo. Este reclamo se produce en un contexto de creciente tensión con el Gobierno, que no ha transferido los recursos prometidos para 2026.
El director mencionó que el Hospital de Clínicas atraviesa una situación crítica debido a la falta de ejecución de una partida de 80 mil millones de pesos destinada a financiar los hospitales universitarios. Este monto, aprobado por el Congreso el año pasado, debía ser transferido entre enero y abril de 2026. “En estos meses fuimos achicando el funcionamiento, pero ya estamos en un extremo donde no podemos achicar más”, advirtió Melo.
Según explicó, esta reducción ha impactado en la compra de insumos indispensables como oxígeno, medicamentos, materiales descartables y en los pagos a anestesistas, personal de seguridad y limpieza. “Nos queda un respiro para dentro de un mes y medio, dos meses, si no recibimos ningún tipo de plata”, puntualizó.
El hospital también tiene problemas para mantener su equipamiento en condiciones adecuadas. Por ejemplo, Melo mencionó un resonador que es crucial tanto para la atención como para la enseñanza, cuyo mantenimiento cuesta 150 millones de pesos y que aún no ha podido ser pagado.
La escasez de fondos ha llevado a que se acumulen deudas con proveedores, quienes evalúan no participar en nuevas licitaciones o aplicar recargos financieros. “Buscamos la buena voluntad de ellos, pero si no les pagamos, para la próxima licitación pueden no participar”, reconoció Melo, quien advirtió que esta situación encarece los costos y exacerba el déficit.
Como resultado de la reducción de operaciones, los pacientes reciben atención inicial, pero deben esperar indefinidamente para estudios, internaciones o cirugías. “Ponemos un embudo donde uno atiende al paciente en la consulta la primera vez, pero cuando su diagnóstico requiere algún gasto extra, ahí tiene que entrar en un achique y empezamos a extender las agendas”, explicó.
Melo describió la situación cotidiana: pacientes que llegan con incertidumbre, reciben un diagnóstico, pero no tienen acceso a tratamientos y se ven obligados a buscar alternativas fuera del hospital, a menudo sin los recursos o la cobertura necesaria.
El estrangulamiento financiero no solo afecta la prestación de servicios, sino también el aspecto formativo y la investigación médica. El Hospital de Clínicas actúa como un hospital escuela, donde se capacitan residentes, especialistas y estudiantes de medicina. “Nuestro principal objetivo es la formación.”
