“Nos encerraron un año” Bronca en Quilmes y Tigre, dos distritos detrás del batacazo electoral
La cara de Gisela Zamora fue arrancada del cartel. Pero no de cualquier cartel, sino del que se encuentra justo en la vereda de la Municipalidad de Tigre. El despacho principal de ese edificio es el de su marido, el intendente Julio Zamora. La imagen rasgada de la concejal, que busca renovar su banca de la mano del Frente de Todos, es quizá la mejor representación gráfica del humor social que se percibía pasado un día de las PASO en este municipio, que hasta anteayer era considerado un bastión del peronismo.
