El contratista relató en una entrevista que conoció a Adorni, a quien se refiere como «Manu», en abril de 2024 por intermedio de la propietaria de una inmobiliaria de la zona, quien le presentó la casa. «La casa estaba bien estructuralmente, pero no estaba bien en gustos y (Adorni) le quería ‘dar una lavadita de cara’», detalló.
Tabar explicó que el presupuesto inicial había sido de 85 mil dólares, además de 9 mil por la remodelación de la pileta, aunque reconoció que durante el proceso aparecieron «cosas que se fueron sumando». «La obra se demoró un poco más de lo normal. No sabía que iba a terminar costando eso la obra», comentó.
Según el contratista, su relación con Adorni era «normal», y admitió que no emitió facturas, ya que así es la práctica habitual con muchos clientes. «Ninguna persona en Argentina que se esté construyendo una casa declara todo”, aseguró.
«Todo fue en efectivo», reiteró, explicando que Adorni le entregaba directamente los dólares. «Yo con él me manejaba en dólares», añadió Tabar, quien también destacó que no le solicitaban recibos.
«Hoy con el diario del lunes parece que fue una masacre la obra, pero no fue así, fue una obra normal de un vecino del country, pero no era una obra en la que fueran a llover dólares», dijo el contratista.
Tabar afirmó que «acá todo el mundo trabaja en negro», refiriéndose a la naturaleza de los trabajos en la construcción, aunque confió en que esto no necesariamente es lo correcto.
Respecto al valor de la obra, Tabar mencionó que era «normal». «La parrilla es muy linda, pero abarca el trabajo, el valor que aparece es solo un resumen. Este modelo era el básico. No es una casa despampanante, es una casa chica. Fue una obra sencilla, de muy buen gusto. Se le puso decoración y onda. No es una casa de lago de Nordelta. Es una casa prolijita y bien hecha», explicó.
«No tiene nada despampanante la casa. Se le hizo un buen trabajo de pintura, se hicieron un montón de muebles, una parrilla. El carpintero trabaja bien y barato», insistió el contratista.
«Fue una situación normal, yo era el intermediario, por ahí él pedía una rebaja, y por ahí la conseguía. Para mí era una persona totalmente distinta a lo que es su función, lamento estar atravesando todo esto», expresó.
Afirmó que Adorni cumplió con todos los pagos de forma puntual. «Es muy claro, se entrega el anticipo y antes de estar terminada la obra tiene que estar todo pago», añadió Tabar, quien prefirió no comentar sobre las comunicaciones que recibió de Adorni antes de su declaración, aunque aclaró que no se sintió presionado.
«Me gustaría hablar con él, lo adoro, conviví con él como dos años, con él, su mujer, sus hijos, es una cagada tener que transitar todo esto. Hice de todo para que estén contentos”, concluyó Tabar.
