Previo a asumir su banca en diciembre, Bullrich sopesó sus opciones junto a su círculo más cercano, decidiendo conservar la jefatura de bloque previamente ostentada por Ezequiel Atauche. Este rol, según especulaciones en su entorno, le otorgaría la oportunidad de desempeñar un papel más destacado en las sesiones y de confrontar a Victoria Villarruel de manera más activa que en la presidencia provisional del Senado, actualmente en manos de Bartolomé Abdala, aliado a la vicepresidenta.
Las sesiones extraordinarias han validado las expectativas de los colaboradores de la ex ministra, quienes observaron su creciente protagonismo tras la media sanción de la reforma electoral. Las desavenencias con la hermana del Presidente han reavivado una serie de conflictos internos, incluidas las acusaciones contra Adorni, que han vuelto a estar en el candelero, involucrando a figuras secundarias como la ministra Alejandra Monteoliva y Diego Valenzuela, quien no obtuvo la dirección de Migraciones que se le había prometido.
Karina Milei ha impuesto su criterio, y el oficialismo avanzará con el proyecto de Reforma Electoral que incluye la Ficha Limpia, a pesar de las solicitudes de fuerzas aliadas en el Congreso, como el PRO y la UCR, que demandaban discutir las iniciativas de manera separada.
Agustín Coto, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado y representante del libertario fueguino, convocó a una reunión centrándose exclusivamente en el proyecto del Ejecutivo, desestimando la estrategia propuesta por Bullrich.
En este contexto, después de que el Presidente defendiera vehemente a Adorni durante la última reunión de gabinete impidiendo que Bullrich hiciera uso de la palabra, comenzaron a circular rumores que sugerían que la ex ministra podría considerar refugiarse en la presidencia provisional del Senado. Este es un cargo más ceremonial que carece de un destacado protagonismo, pero que sí forma parte de la línea de sucesión presidencial.
“No hay chance, de ninguna manera”, se escuchó a Bullrich expresar en un ámbito reservado, desestimando esa alternativa, tanto en el presente como para el futuro de diciembre.
Tal como se mencionó, antes de hacer eco de las declaraciones del Presidente y de aludir a la “emocionalidad” de Milei, la senadora se alineó temporalmente con los hermanos, aunque continuará marcando diferencias, como se evidenció en la mesa política del martes. En el gabinete, se espera que Adorni presente su Declaración Jurada a finales de mes, con el propósito de determinar si el ministro coordinador logrará salir indemne de la investigación sobre su patrimonio y gastos, evitando así que su imagen siga afectando la del Gobierno y del Presidente que lo respalda.
