Recientemente, las ventas reflejan una inversión en la proporción de vehículos: hace dos años, el 65% de los autos vendidos eran nacionales, en tanto que el 35% provenían del exterior. En la actualidad, estas cifras se han revertido, con un 35% de ventas de autos producidos localmente y un 65% de importaciones.
A pesar de haber tenido un período con precios congelados para impulsar las ventas, el primer semestre reveló una caída interanual del 11,1% en las ventas de automóviles 0 km, luego de un año destacado en 2025. Esta tendencia ha reducido los márgenes de ganancia tanto para las marcas como para los concesionarios, debido a la persistente inflación y a un reciente aumento en el valor del dólar, lo que impacta negativamente en los costos de importación.
Un efecto inmediato de estos cambios ha sido la pérdida de participación en el mercado. Con un aumento en la oferta y la competencia, las marcas deben dividir su cuota en un mercado más amplio.
Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina, anticipó a fines de 2024 que el sector automotor experimentaría una modificación con la apertura de importaciones. «En un mercado normal, no es lógico que una marca tenga el 25% del total de las ventas. Eso va a bajar inevitablemente porque llegarán más marcas y más ofertas de cada una», afirmó durante un encuentro con la prensa al cierre del año.
No obstante, este cambio no se ha traducido en una crisis o en un proceso de desindustrialización. Las automotrices argentinas han optimizado sus ofertas para los consumidores y han incrementado su volumen de ventas anuales.
«Es cierto que la rentabilidad actual es menor que hace dos o tres años, pero aquella era una renta extraordinaria sobre un mercado pequeño. Ahora se gana menos por la mayor competencia, pero se vende mucho más, lo que compensa perfectamente», comentó Martín Zuppi, presidente de Stellantis, días atrás durante la presentación de la marca Leapmotor.
Las cifras corroboran este crecimiento: en el mercado argentino, las ventas de autos 0 km alcanzaron las 612.000 unidades en 2025, comparadas con 414.000 en 2024 y 450.000 en 2023, lo que representa un aumento del 36% en el período mencionado.
Toyota lideró las ventas en estos tres años, con 93.500 unidades en 2023, 84.700 en 2024 y un incremento a 97.100 en 2025, lo que significa una suba del 3,8% en términos netos. Sin embargo, su cuota de mercado ha disminuido, pasando del 22% en 2023 al 16,8% en 2025.
Volkswagen, en cambio, mostró un crecimiento notable, vendiendo 56.500 autos en 2023 y alcanzando 94.400 en 2025, lo que equivalió a un aumento del 67%, aumentando su participación del 13,3% al 16,3%. Por su parte, Fiat también vio un aumento en ventas, con 55.500 unidades en 2023 y 74.700 en 2025, aunque su cuota de mercado cayó ligeramente del 13,1% al 12,9%.
Renault, con un incremento de 51.700 vehículos en los últimos dos años a 59.000 en 2025, vio caer su participación del 12,2% al 10,2%, mientras que Peugeot aumentó sus ventas de 41.900 a 49.900, pero también experimentó una baja en su cuota del 9,9% al 8,6%.
Ford y Chevrolet, por otro lado, registraron aumentos en volumen de ventas y en participación, siendo el caso de Chevrolet particularmente notable, aumentando sus ventas de 30.600 a 46.300 unidades, lo que representa un crecimiento del 51%.
Nissan, que ha abandonado la producción en Argentina, ha visto una caída drástica en sus ventas, pasando de 19.400 a 15.200 vehículos, lo que representa un descenso del 21% en términos de volumen y de participación en el mercado del 4,6% al 2,6%.
Finalmente, aunque Citroën dejó de producir localmente el mes pasado, reportó un aumento en sus ventas de 12.200 a 24.300 autos, con una mejora en su cuota del 2,9% al 4,2%. Mercedes-Benz, a pesar de un incremento modesto en las ventas de 7.100 a 7.500 unidades, vio su participación disminuir del 1,7% al 1,3%.
De las diez marcas con presencia en el mercado, solo Nissan ha perdido volumen de ventas tras la apertura de las importaciones, lo que se atribuye más a cambios en su modelo industrial y comercial que a la competencia de sus vehículos. En contraste, la mayoría de las otras marcas ha incrementado sus ventas, con marcas como Volkswagen y Chevrolet registrando un crecimiento notable, confirmando el impacto positivo de la apertura de importaciones.
