El canciller Pablo Quirno expresó hoy que la decisión de Brasil de retirar a su embajador y reducir el nivel de las relaciones diplomáticas es “unilateral y excesiva”. Además, minimizó la culpa del presidente Javier Milei en la actual situación entre ambos países. “Para pelear, se hacen falta dos. Nosotros no vamos a entrar en esa pelea. No vamos a romper relaciones. Las manifestaciones se están dando de ambos lados. Ninguno es santo en esta situación”, declaró el funcionario. Quirno proporcionó detalles sobre la comunicación oficial que recibió de Brasil: “Brasil nos informó ayer a la tardecita que bajaba el nivel de relaciones a encargado de negocios y que solicitó que nuestro embajador en Brasilia se retire”. Afirmó que la intención del gobierno argentino es “mantener la relación en el estado en que la estamos llevando”. Reconoció que existen “diferencias profundas, ideológicas y políticas entre los gobiernos, pero nunca llevamos esas diferencias al plano de un incidente diplomático. Brasil decidió hacerlo, está en todo su derecho”. La controversia se intensificó tras el respaldo de Javier Milei al candidato opositor Flávio Bolsonaro en la Convención Nacional del Partido Liberal, donde lanzó críticas hacia Lula da Silva, a quien tildó de “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”. Desde el Palacio do Planalto monitorizaron de cerca las palabras del mandatario argentino y advirtieron sobre el riesgo de cruzar la “línea roja” de los ataques personales, lo que finalmente ocurrió. Quirno admitió que en los últimos años se han dado “expresiones de ambos lados”, pero restó importancia a los comentarios al considerarlos como “diferencias naturales, producto del fragor electoral”, sugiriendo que no era necesario “llevarlo al plano de la relación” institucional. En relación a episodios previos sobre la relación bilateral, Quirno recordó otros hechos considerados “graves” que no provocaron una reacción escalada por parte de Argentina. “A principios de enero, cuando lo retiran a Nicolás Maduro del poder en Venezuela, Brasil estaba representando nuestros intereses. A los 72 horas, Brasil decidió retirarnos la representación en Venezuela. Ni siquiera en esa instancia, que es una decisión institucional, Argentina reaccionó diplomáticamente. Velamos por la seguridad de nuestros ciudadanos y mantuvimos la relación”, destacó. Sobre el estatus del embajador argentino en Brasil, el canciller aclaró: “Se le pidió que regrese a la Argentina. Es la voluntad de Brasil, es su decisión”. Asimismo, Quirno reflexionó sobre el uso político del conflicto: “Todos usan cada movida a su manera y se aprovechan. Brasil tuvo incidentes con Paraguay la semana pasada, con Estados Unidos hoy. El presidente Lula no asistió a la firma del acuerdo Unión Europea-Mercosur, el más importante en 26 años. El 1 de mayo, durante la ceremonia entre todos los presidentes del Mercosur, Lula tampoco estuvo presente”. En otro momento de la conversación, el canciller abordó el tema de Malvinas: “Nuestra constitución nos ordena defender la soberanía de las islas Malvinas, Georgias, Sandwich del Sur y los espacios circundantes”. En este contexto, valoró el apoyo recibido en la OEA, ONU y Mercosur, y advirtió: “Argentina protesta enérgicamente y se reserva el derecho de las acciones correspondientes, tanto en el país como a nivel internacional”. En cuanto a la controversia por los mensajes antiargentinos tras la victoria de la Selección contra Inglaterra en las semifinales y el uso de la bandera argentina por parte de los jugadores, Quirno informó: “El 22% de los mensajes de la campaña antiargentina provinieron de Brasil, seguido por México. Es evidente que hay recursos detrás de eso. No tengo pruebas para incriminar a nadie del gobierno, pero está claro que proviene de Brasil”.
