A pesar del desgaste de Milei, nuevos ‘outsiders’ permanecen en la sombra y no logran captar a los votantes desencantados

La imagen de Javier Milei ha sufrido un deterioro durante el primer semestre del año, acompañado por una crisis de liderazgo e identidad en el peronismo, lo que ha incentivado a personalidades ajenas a los partidos tradicionales, como el banquero Jorge Brito, el empresario de medios Daniel Hadad y el pastor Dante Gebel, a considerar participar en la contienda presidencial de 2027. Desde el Gobierno, hay preocupación por la posible llegada de un candidato poco convencional que logre atraer a los descontentos con la gestión libertaria en los meses finales y se adjudique la victoria. Sin embargo, Brito, Hadad y Gebel aún no han manifestado un interés concreto en involucrarse en la competencia por el poder el próximo año. Han insinuado que podrían evaluar una postulación y en este momento buscan conformar una alternativa a Milei y al kirchnerismo. En un contexto marcado por la incertidumbre, están postergando su decisión hasta que la situación se clarifique. De hecho, no han logrado captar la atención de un segmento significativo del electorado, según analistas de opinión pública. Federico Aurelio, de Aresco, ha destacado que alrededor del 25% del electorado desea una oferta alternativa al Gobierno y al kirchnerismo o a la izquierda, pero sostiene que Hadad, Gebel y Brito no parecen competitivos en este momento. «La sociedad quiere una alternativa a Milei y Cristina, pero hoy ninguno de los potenciales candidatos de ese espacio tiene el nivel de reconocimiento necesario para liderar o generar intención de voto», apunta. Además, para que una fuerza que represente una tercera posición tenga fuerza electoral, necesitaría «un único representante». En otras palabras, Brito, Hadad y Gebel tendrían que unirse para concentrar la atención de aquellos votantes que rechazan tanto a Milei como al peronismo. Según las cifras de Juan Mayol, de Opinaia, Hadad cuenta con un 67% de conocimiento entre el electorado, Brito con un 61%, y Gebel, el menos conocido, con un 43%. En una encuesta sobre 1.434 personas, solo un 2% manifestó que votaría por Brito y un 1% por Hadad si se presentaran en las internas. Las opciones incluyen a Milei (34%) y a Axel Kicillof (17%), mientras que un 16% muestra indecisión. Gebel no logró sumar apoyos. Estos datos fueron tomados a fines del mes anterior. Con estos números, Mayol reduce las probabilidades de que surja un outsider que altere el escenario político, tal como lo hizo Milei en 2023. Hace tres años, ante un descontento generalizado, el líder de La Libertad Avanza fue el vehículo que encontró el electorado para expresar su descontento con el sistema. «No está claro qué propuestas presentarían Hadad, Gebel o Brito. Milei lanzó ideas disruptivas en 2021, tras la cuarentena por la pandemia. En la actualidad hay varios candidatos, pero no se vislumbran propuestas innovadoras», subraya Mayol. Por otra parte, datos recientes de Casa Tres, dirigida por Mora Jozami, indican que el 35% de la población teme más la posibilidad de un regreso del kirchnerismo que la eventual reelección de Milei en 2027. Un 30% se muestra preocupado por la continuidad de Milei, y un 16% concibe ambos escenarios como igualmente inquietantes. Jozami argumenta que un representante de la «tercera vía» o de un centro tendrá dificultades para unificar a los diversos grupos descontentos con Milei y el kirchnerismo. «Siempre se menciona un tercer espacio, pero en realidad es el cuarto porque no incluye a la izquierda», señala. Además, advierte que es poco probable que una nueva figura ajena al sistema pueda convertirse en un competidor formidable para Milei. Observa que, tras el ascenso del libertario, se habría agotado la idea del outsider «salvador». Hugo Haime también considera que son limitadas las posibilidades de aparición de un outsider o de una tercera vía con chances reales de competir en las elecciones venideras. Atribuye esto a que el país está ingresando nuevamente en «un proceso de polarización» y que el espacio fuera de los extremos es escaso. «Asimismo, existe una demanda de un candidato con experiencia; no percibo la opción de un nuevo fenómeno como el de Milei», insinúa Haime. Brito, mantiene un perfil bajo, como si estuviera planeando su participación en 2027, pero aún no ha mostrado sus intenciones. Emilio Monzó y Nicolás Massot, exintegrantes de Pro que buscan construir una opción centrista que aglutine a peronistas y radicales que se oponen a Milei y al kirchnerismo, han intentado convencerlo de sumarse a la contienda electoral. A este grupo se ha integrado Diego Bossio. «Este espacio podría partir con 15 puntos y alcanzar 46 de potencial», estiman aquellos que respaldan a Brito. Monzó ha tejido lazos con intendentes del PJ y mantiene conexiones con los radicales Ernesto Sanz y Mario Negri, quienes buscan ofrecer una alternativa a los dos polos dominantes, incluso no descartarían una interna con Brito en las primarias. El empresario y expresidente de River Plate comenzó a definir su modelo de país y su visión respecto a la economía tras el Mundial de EE.UU. Alabó la gestión de Milei en términos de ordenamiento macroeconómico, aunque advirtió sobre problemas de competitividad y la falta de inversión en infraestructura. También habló sobre la necesidad de una reforma impositiva para impulsar la economía. Aunque no ha confirmado su intención de postularse, su equipo ya ha consultado con varios asesores políticos, incluido Jaime Durán Barba, exestratega de Mauricio Macri. Aquellos que asesoran al líder del Banco Macro y de la empresa energética Genneia, que se encontró con Sergio Massa en Córdoba durante un evento organizado por Natalia de la Sota, creen que aún hay tiempo para posicionarlo como candidato. Los expertos sugieren que las campañas tienen un tiempo limitado y que es preferible permanecer en la sombra por el momento. Hadad, por su parte, anticipa que decidirá su posible candidatura a fines de noviembre, tras conocer los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos, las presidenciales en Brasil y los comicios parlamentarios en Israel. El empresario ha reconocido los esfuerzos del gobierno de Milei para lograr el equilibrio fiscal y llevar a cabo reformas estructurales, pero ha señalado que el Presidente debería mostrar más empatía hacia los argentinos que sufren el impacto del ajuste. También ha destacado la necesidad de una revolución educativa y un papel activo del Estado en relación con los avances en Inteligencia Artificial (IA). Mantiene vínculos con el poder político y el establishment financiero de Estados Unidos, donde existe preocupación sobre la sostenibilidad del proyecto de Milei. Gebel, que se encuentra menos activo, ha estado enfocado en organizar un evento titulado “Superclásico de la Juventud” en el estadio de Vélez Sarsfield, que marcará su regreso al país en diciembre. Su última visita a Argentina fue en abril, cuando se reunió con dirigentes políticos, empresarios y sindicalistas. Su grupo de trabajo incluye al legislador porteño Eugenio Casielles, un expartidario de La Libertad Avanza, y a los sindicalistas Juan Pablo Brey y José Minaberrigaray. Este equipo se encuentra desarrollando una estructura territorial y ya posee un sello partidario para competir a nivel nacional. Aunque aún se desconoce la postura final de Gebel, no descartan una postulación, incluso si el pastor decide no participar. Por ahora, han iniciado conversaciones informales con los grupos emergentes de Brito y Hadad. A casi un año de las próximas elecciones, el panorama está lleno de incertidumbres que afectan las decisiones políticas. ¿Se mantendrán las PASO? ¿Se concretará la ruptura entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner? ¿Veremos un repunte en la actividad económica o se agravará el desempleo? La gran incógnita es si Milei podrá ser reelegido. Según estadísticas de Poliarquía, su apoyo ha caído en doce puntos este año, pasando del 54% al 42%. Esta pérdida de respaldo es más significativa entre quienes votaron por Patricia Bullrich, un segmento en el que Milei ha perdido más de veinte puntos. Esto explica los recientes intentos de Bullrich para diferenciarse del Gobierno y la urgencia del establishment por encontrar un candidato pro-mercado. Buscan un perfil que garantice el equilibrio fiscal, clave en el programa de Milei, pero que a su vez se muestre moderado y receptivo en el diálogo sobre reformas económicas. En este contexto, han adquirido protagonismo los nombres de Brito y Hadad, junto a los economistas Hernán Lacunza y Carlos Melconian, quienes también han manifestado su interés en competir por la presidencia el próximo año. Sin embargo, encuestadores dudan que una tercera fuerza sea capaz de romper la polarización en torno al kirchnerismo/antikirchnerismo o Milei/anti-Milei que organiza el escenario electoral a partir de 2027. Jozami sostiene que estos espacios suelen atraer interés en los años previos a las elecciones nacionales, pero su relevancia disminuye a medida que se acerca el momento de la votación, como evidenció el reducido rendimiento del frente electoral Provincias Unidas en las últimas legislativas, que cosechó apenas un 7% de los votos a nivel nacional. Mariel Fornoni, de Management & Fit, considera que el panorama está abierto y que el resultado electoral dependerá de la actuación de la economía y de la habilidad política de Milei. «Las elecciones son ganadas y perdidas por los gobiernos», señala. Fornoni destaca que actualmente el Presidente cuenta con un 37% de aprobación, según sus investigaciones. Estima que el kirchnerismo podría alcanzar un 20% y admite que hay un sector del electorado que se siente desamparado. Sin embargo, advierte que la clave del escenario estará en si Milei logra mantener su nivel de apoyo o se ve en la necesidad de renunciar a su capital político de cara a la elección. «Si Milei llega a octubre con escasas posibilidades de reelección, anticipamos una competencia fragmentada, lo que podría complicar la situación del Gobierno y dificultar un triunfo en la primera vuelta», concluye.
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