A lo largo de 2026, las tensiones entre los pilotos han sido frecuentes, con mensajes agudos del británico hacia la escudería. La carrera en Monza no fue la excepción, ya que Hamilton, quien inició desde la cuarta posición, bajó al décimo lugar tras salir de la pista en la primera chicana tras intentar adelantar a Leclerc, quien partió tercero y se defendió en la siguiente curva.
«Miren, yo no corro sucio. Siempre he corrido limpio y justo, y siempre he dejado espacio, así que no creo que deban preocuparse por mí», afirmó el siete veces campeón en la conferencia de prensa, según se informó en la página oficial de la F1. «Quiero decir, me he unido al equipo y he intentado ser respetuoso con el espacio personal y, definitivamente, no poner al equipo en peligro. Mantengo esa postura y eso es todo lo que puedo decir por mi parte», agregó visiblemente molesto.
Leclerc, en respuesta a las declaraciones de su compañero, desestimó la idea de una enemistad permanente entre ellos, pero aceptó que durante Monza cruzaron un límite. «Realmente no sé quién está imponiendo esa narrativa de que estamos uno contra el otro», comentó. Al evaluar la primera vuelta, explicó: «Aquí sí que creo que nos pasamos de la raya con Lewis en la curva 1. Luego, en la curva 2, intenté tomar la curva más cerrada posible, pero no fue suficiente, y hacerlo aquí no es bueno».
Hamilton también criticó la forma en que Ferrari maneja la competencia interna. «En última instancia, todo viene de arriba. Se transmite a través de las decisiones, y por eso empieza con Fred. Hay un límite a lo que se puede decir, a lo que se puede presionar y gritar desde lo alto de la montaña», subrayó.
A esto agregó: «Ayer dije que tenemos que analizar cómo nos comunicamos, porque si seguimos por el mismo camino, obtendremos el mismo resultado. Y es como si siguieran obteniendo el mismo resultado. Necesitamos cambiar las cosas, porque esto no nos ayuda a avanzar. Necesitamos ver cómo podemos hacer las cosas de un modo diferente en cuanto a los procedimientos, para que no siga ocurriendo lo mismo».
Este reclamo surge tras varios episodios de fricción entre los pilotos. Las disputas más notorias ocurrieron en el GP de China, donde el británico expresó por radio su descontento al considerar que una estrategia distinta a la de Leclerc había podido costarle un podio.
Por su parte, Fred Vasseur, director de Ferrari, se mantuvo cauteloso en sus declaraciones, aunque dejó claro que «el resultado de la curva 1-2 no es bueno para el equipo. Para un equipo, nunca es bueno perder puntos. Eso está claro». El directivo francés explicó que la escudería había sido reticente a imponer órdenes de equipo, incluso cuando algunos en el paddock sugirieron apoyar a Hamilton por estar más cerca de los dos Mercedes en la lucha por el campeonato.
«Sin duda, en algún momento hay que tomar una decisión, pero creo que era demasiado pronto para decidir antes de Monza. Ahora me tomará tiempo hablar con los chicos. Congelar las posiciones cuando eres el director de equipo no es una decisión fácil. Por definición, me encantaría dejarlos competir todo el fin de semana», sostuvo.
El destacado periodista Roberto Chinchero, del ámbito especializado, realizó un análisis sobre el origen de los constantes conflictos tanto en la pista como fuera de ella entre los pilotos de Ferrari. «Son pilotos consagrados, de quienes cabría esperar una actitud que siempre tenga en cuenta los intereses del equipo, sobre todo cuando no disponen de un coche capaz de plantearse seriamente la lucha por el campeonato del mundo», indicó.
Chinchero añadió: «Hamilton pasó todo 2025 reprimiendo su frustración, incapaz de alcanzar el nivel de rendimiento que su compañero de equipo ofrecía de forma constante. Tras recuperar su ritmo, probablemente esté disfrutando de la oportunidad de demostrar su valía a todos. Mientras tanto, Leclerc vio crecer considerablemente su estatus el año pasado tras superar sistemáticamente al siete veces campeón del mundo. Tan solo 12 meses después, la situación ha cambiado, y Hamilton ahora le aventaja cómodamente en la clasificación del campeonato».
El análisis concluyó insinuando que tanto los pilotos como la dirección de Ferrari comparten responsabilidad por la situación actual. «La necesidad de demostrar tu valía frente a tu compañero de equipo suele ser más acuciante en la zona media de la parrilla, donde un podio puede definir toda una temporada y el futuro de un piloto rara vez está garantizado. Superar a tu compañero a cualquier precio puede ser una prioridad para alguien que lucha por conservar su asiento, pero no para dos estrellas consagradas cuyo futuro ya está asegurado. Una rivalidad puede ser una ventaja cuando impulsa a un equipo hacia el éxito. Pero cuando no hay un campeonato mundial en juego y empieza a perjudicar los intereses del equipo, se convierte en un problema más, y Ferrari ya tiene suficientes».
A falta de diez carreras para el final de la temporada, Ferrari ocupa el segundo puesto en el Campeonato de Constructores con 346 puntos, mientras que Mercedes lidera con 468, marcando una diferencia de 122 puntos. En la clasificación de pilotos, Hamilton se sitúa en el tercer puesto con 191 puntos, a 76 del líder Andrea Kimi Antonelli. Leclerc ocupa la quinta posición con 155 puntos, 36 por detrás de su compañero. El monegasco ganó Silverstone y obtuvo tres podios, mientras que el británico triunfó en Barcelona y subió al podio en cuatro ocasiones.
