La cuestión de Malvinas puede influir en la dinámica social y política del país. Aunque atrae a un público nacionalista que ya se encuentra alineado con Milei, también provoca el interés de sectores que apoyan a Victoria Villarruel y al kirchnerismo. El tema de Malvinas se erige como un punto de conexión tanto emocional como político.
El primer ministro británico, Andy Burnham, ha mantenido firmeza en su postura, afirmando que “Londres será inflexible en la defensa de la soberanía” y que apoyará la decisión de los isleños de ser parte del Reino Unido. Burnham, líder del Partido Laborista, respondió de esta forma a la pregunta de la lideresa conservadora, Kemi Badenoch. La cohesión de la posición británica se evidenció también en las declaraciones de Nigel Farage, del grupo radical Reform UK, quien destacó que la soberanía inglesa sobre las islas es innegociable. Aunque Milei había programado una reunión con Farage durante su viaje a Reino Unido en octubre, decidió cancelar sus planes de visita.
Donald Trump finalmente se pronunció sobre la cuestión de Malvinas, advirtiendo que un conflicto entre Argentina y el Reino Unido podría resultar un “desastre potencial”, aunque se mostró dispuesto a intervenir si fuera solicitado. Durante una reunión en Dublín, el presidente estadounidense manifestó que las islas son “muy interesantes” y observó que ambos países están actualmente “enfadados”. Recordando el pasado, mencionó que los británicos “entraron y se apoderaron de ellas”, generando dudas sobre si estarían dispuestos a repetirlo hoy.
La oposición ha identificado una línea discursiva al redoblar la apuesta oficial en vez de oponerse al Gobierno, lo que podría beneficiar a Milei. El diputado Guillermo Michel argumentó que, de sancionar a empresas británicas, deberían ser excluidas de participar en el régimen RIGI, además de sugerir un aumento del gasto militar más allá de lo que propone el Gobierno.
El canciller Quirno y el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, continuaron presentando denuncias en Comodoro Py contra empresas que operan en la zona de Malvinas, así como también contra sus accionistas y proveedores.
¿Realmente cree el Gobierno que podrá recuperar el control sobre las islas? Puede que pasen décadas antes de que la bandera argentina ondee nuevamente en Malvinas. Los objetivos parecen ser otros. En primer lugar, encarecer el costo de explotación del proyecto Sea Lion. Esta perforación, localizada a 600 kilómetros de los puertos San Julián y Deseado, no permitirá que los operarios utilicen los puertos argentinos. Empresas como Halliburton, Baker Hughes y SLB, que dominan el 53 por ciento de los servicios petroleros globales, recientemente anunciaron que no ofrecerán sus servicios en Malvinas, y las que lo hagan serán denunciadas.
El propósito más crucial es que el Gobierno argentino busca abrir un canal de negociación para que el Reino Unido comparta con Argentina las ganancias de esta actividad petrolera.
Una alta figura del Gobierno reconoció que será complicado sentar a los británicos en una mesa de negociación. Dado que la vía diplomática por sí sola no resultará suficiente para presionar a Londres, Milei tiende a explorar una estrategia alternativa: involucrar a las empresas petroleras, que no podrán operar simultáneamente en Vaca Muerta y Sea Lion, para que ejerciten presión sobre el Reino Unido con el fin de incluir a Argentina en los beneficios económicos.
En este contexto, se contempla que YPF pueda participar en el proyecto Sea Lion, distribuyendo regalías por la explotación de recursos naturales que, a pesar de ser argentinos, están fuera de acceso. Se busca así crear un ambiente propicio para discutir estos negocios bajo el paraguas del debate sobre soberanía.
En una tercera instancia, se prevén sanciones hacia empresas del sector pesquero, un área en la que operan ilegalmente los barcos chinos, lo que también despierta el interés de Estados Unidos.
A pesar de la legítima defensa del reclamo argentino, es fundamental que el país sea cauteloso al interpretar los mensajes de políticos internacionales sobre la cuestión de Malvinas. Trump nunca ha expresado un apoyo directo al reclamo argentino, y no existen indicios de que Estados Unidos rompa su alianza con Gran Bretaña.
La postura del ministro de Seguridad Nacional de Israel, junto con el hijo de Benjamin Netanyahu, quienes se pronunciaron a favor de la soberanía argentina, requiere ser contextualizada. En semanas recientes, el Reino Unido ha manifestado críticas hacia la violencia de colonos judíos en Palestina.
La argumentación institucional de Argentina, sustentada en razones históricas y legales, no debe confundirse con interpretaciones sentimentales que podrían llevar a decisiones erróneas.
Además, el Gabinete aprovechó la oportunidad de abordar dos temas recientes que generaron controversia. Una jueza bonaerense suspendió la aplicación de la ley penal juvenil que establece una disminución en la edad de imputabilidad. Sebastián Pareja anunció que el bloque de LLA buscará el juicio político para la magistrada, mientras que los fiscales confirmaron que seguirán aplicando la ley, que sigue vigente en el resto del país. Frente al garantismo que promueve el kirchnerismo, que a menudo se asocia con la impunidad, Diego Santilli aprovechó para criticar a Axel Kicillof.
Por otra parte, la Argentina obtuvo resultados poco favorables en las pruebas PISA en lengua, ciencias y matemáticas, clasificándose en el fondo de la tabla mundial. Esta situación refleja décadas de desajustes en el sistema educativo, con salarios bajos, escuelas descuidadas, constantes paros docentes y alumnos que aprueban con condiciones mínimas. Los países que lideran el ranquin incluyen a China, Singapur, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido, todos coinciden en la valoración del esfuerzo, el mérito y la disciplina. El Gobierno ha utilizado estos resultados para responsabilizar a las administraciones kirchneristas, evidenciando una decadencia que se ha prolongado por años.
En el ámbito económico, una noticia alentadora para el Gobierno fue el índice de inflación, que el Indec informó en un 1,7 por ciento para agosto, una significativa reducción respecto al 2,1 por ciento de julio. En la Ciudad, la inflación también fue de 1,7, mucho menos que el 2,9 de julio.
Entre los aspectos positivos se destaca esta disminución, vinculada a la baja de precios en alimentos y transporte, como así también la deflación en indumentaria. Sin embargo, la caída en los servicios fue del 2,8 por ciento, encima del promedio general, y la Canasta Básica Total, que determina la línea de pobreza, creció un 2,6 por ciento.
Los peligros que acechan: la disminución en el ingreso de dólares en la segunda mitad del año así como la presión que cualquier movimiento del dólar pueda generar.
La UIA ha expresado que la baja en la inflación no es suficiente si no va acompañada de un aumento en la actividad económica. Esta semana presentó un análisis sobre el desempeño industrial destacando que el 49,7 por ciento de las empresas sufre una caída en las ventas, lo que ha llevado al 42 por ciento a recortar producción. Las causas son la pérdida de poder adquisitivo, la apertura a las importaciones y el problema del contrabando. El Indec confirmó que la producción industrial disminuyó un 4,9 por ciento interanual en julio, y la construcción también se vio afectada, cayendo un 4,5 por ciento interanual.
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que la economía avanza a diferentes velocidades y que hay sectores que requerirán más tiempo para una recuperación. Sin embargo, Patricia Bullrich indicó que esto es motivo de preocupación para el Gobierno.
Otro tema relevante en la agenda económica fue el deudor moroso, que la oposición logró imponer, asegurando quórum y forzando a LLA a modificar su estrategia ante el impacto. El proyecto no pasará por la Comisión de Presupuesto, así que cualquier solución acordada por el Congreso no deberá conllevar costos fiscales. Martín Menem y LLA interpretaron el desenlace como un triunfo.
Mientras el Presidente sostiene que la discusión sobre este asunto no es real y es un intento de la oposición para debilitar a Milei, la Iglesia reitera su llamada a una mayor justicia social. Un informe reciente del Observatorio de la Deuda Social de la UCA indica que 30 de cada 100 familias deben recurrir a préstamos de familiares, amigos o billeteras virtuales para llegar a fin de mes. Entre aquellas familias que se encuentran en situación de pobreza, el porcentaje asciende al 44 por ciento.
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, uno de los principales aliados de LLA, intentó mostrar empatía al decidir reducir los Ingresos Brutos a los deudores morosos y eximirlos del Impuesto de Sellos.
Dentro del Gobierno, no todos están de acuerdo con la estrategia dura que Milei aplica en su plan económico. El sector político se preocupa por el impacto que la situación económica puede tener en los votantes, mientras que Milei se mantendrá firme en que la gente lo eligió para reducir la inflación, algo que está logrando.
¿Y qué dicen las encuestas? Tanto las del Gobierno como las de la oposición revelan dos hechos coincidentes: Milei tiene una imagen positiva que oscila entre el 32 y el 37 por ciento, dependiendo del análisis, y un reciente relevamiento de Atlas Intel indica que el 38 por ciento aprueba su gestión. Se ha frenado su declive y varios estudios coinciden en que, del casi 70 por ciento restante, un 50 por ciento asegura que nunca regresaría a votar por el kirchnerismo. En otras palabras, este segmento puede inclinarse por Milei o no presentarse a votar nuevamente, salvo que surja un outsider aún no definido o un candidato interno. Aún queda tiempo: 12 meses hasta las PASO, que aún no han sido establecidas.
Este panorama, sin embargo, entusiasma al peronismo, un sector que hace poco consideraba que no tenía opciones. Recientemente, sus referentes comenzaron a visualizar un horizonte alentador. Este cambio quedó manifiesto en un homenaje reciente por la muerte de De la Sota, donde las diversas facciones del peronismo —exceptuando La Cámpora— se unieron para tomar una fotografía política. Sergio Massa, levantando lentamente su perfil, sugirió unidad acompañada de competencia, sin descartar su posible candidatura.
