Esta protesta, convocada por los empleados de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), se llevará a cabo en dos horarios específicos: de 9 a 12 y de 18 a 21. Durante esos lapsos, el gremio ha afirmado que solo se garantizarán los vuelos sanitarios, humanitarios, oficiales y de traslado de órganos, lo que podría generar preocupaciones por eventuales demoras y cancelaciones en aeropuertos clave como Ezeiza y Aeroparque.
No obstante, fuentes gubernamentales indicaron que se exigirá mantener el cumplimiento del mínimo obligatorio del 75% establecido en el artículo 24 de la Ley 25.877, modificado por la Ley 27.802, que considera a la aviación comercial un servicio esencial.
Para asegurar esto, la ANAC llevará a cabo fiscalizaciones e inspecciones a nivel nacional con el fin de verificar el cumplimiento de este estándar mínimo y aplicar sanciones en caso de incumplimientos.
El reclamo del gremio surge debido a la falta de avances en las negociaciones y al desfasaje salarial. Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, destacó que «los salarios se encuentran absolutamente deteriorados y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector».
Además, desde la organización señalaron que la pérdida de poder adquisitivo se acerca al 40% durante la administración actual y exigieron el pago de adicionales establecidos en paritarias, la reapertura de la discusión sectorial y un mayor financiamiento para la fiscalización y los sectores operativos del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI).
A pesar de este conflicto, las autoridades creen que la mayoría de las operaciones aéreas se realizarán con normalidad en las terminales, aunque podrían surgir reprogramaciones en los horarios afectados. Se aconseja a los pasajeros con vuelos programados para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre que consulten el estado de su itinerario con sus respectivas aerolíneas.
