Ranking de bancos que ofrecen las mejores tasas por depósitos de $1 millón

Las tasas de interés que los bancos argentinos ofrecen por depósitos a plazo fijo en pesos han experimentado una caída significativa, alcanzando niveles que son ahora menos de la mitad de lo registrado hace un año. En septiembre de 2025, la tasa promedio del sistema para todos los depósitos superó el 55% anual; en la actualidad, este promedio para individuos se encuentra entre el 19% y el 20% anual, de acuerdo con datos del Banco Central (BCRA).

Este descenso no ha sido lineal. Desde mediados de abril hasta mediados de agosto de 2026, se registraron tensiones en el mercado cambiario que interrumpieron esta tendencia de a la baja. Durante este periodo, el BCRA permitió una depreciación del dólar oficial del 11%, ubicándose en $1.500, lo que generó incertidumbre en el proceso desinflacionario y llevó a un incremento en las tasas a corto plazo. Según un análisis de Quantum Finanzas, “la tasa de interés en pesos aumentó más de 800 puntos básicos de TNA, con la caución a 1 día pasando de 20,1% TNA el 16 de abril de 2026 a 28,2% TNA el 19 de agosto de 2026”.

En respuesta a esta situación, el BCRA y el Ministerio de Economía implementaron medidas de carácter monetario expansivo para estabilizar las tasas. Se redujo el saldo de las operaciones pasivas del BCRA con los bancos y, a su vez, el Tesoro renovó deuda en pesos por debajo de los vencimientos, alcanzando una tasa de refinanciación del 97,5% en agosto, en contraposición con el promedio anual de 114%, según Quantum Finanzas. Romano Group indicó que en la primera semana de septiembre, el BCRA promedió una absorción de $1,4 billones, “nivel que le alcanza al sistema para relajar tasas aunque no para estar cómodos”.

El relevamiento del BCRA revela una diferencia de 8 puntos porcentuales entre la tasa más alta y la más baja del sistema. Esto se traduce en una discrepancia de $6.575 en el rendimiento a 30 días sobre un depósito de $1 millón.

Las tasas más competitivas, tras Reba, son ofrecidas por el Banco CMF y Crédito Regional Compañía Financiera, ambos con un 23,5% anual ($1.019.315), seguidos por el Banco Meridian con un 23,25% ($1.019.110). Tres entidades, Banco Bica, Banco del Sol y Banco Mariva, tienen una tasa de 23% anual ($1.018.904).

Entre los bancos de mayor envergadura, el Banco de la Provincia de Buenos Aires y el Banco Hipotecario empatan en 22% anual ($1.018.082), mientras que el Banco VOII ofrece 22,75% ($1.018.699). En tanto, Banco de Comercio y Bibank se sitúan en 21,5% ($1.017.671).

Dentro del grupo de grandes bancos con mayor red de sucursales, las ofertas son más conservadoras. El Banco de la Nación Argentina, el Banco BBVA Argentina y el Banco Macro ofrecen un 19,5% anual ($1.016.027); el Banco de Galicia y Buenos Aires, junto al Banco Credicoop Cooperativo Limitado, pagan 18,5% ($1.015.205). El Banco Santander Argentina ofrece 17% ($1.013.973) y el Banco Patagonia cierra el ranking con un 16% anual.

Estos niveles de tasas son significativamente inferiores a los de hace un año. Inicios de septiembre de 2025 marcó un hito, con tasas promedios del sistema que superaban el 55% anual para todos los depósitos y el 47% para personas individuales, según el historial del BCRA.

Desde ese momento, las tasas comenzaron un descenso sostenido, ubicándose alrededor del 25% anual a fines de 2025. Esta tendencia a la baja continuó durante los primeros meses de 2026, con promedios para individuos estabilizándose entre el 18% y 20% anual desde abril en adelante.

No obstante, el proceso fue irregular. Entre mediados de abril y agosto de 2026 se vivió un periodo de volatilidad. Quantum Finanzas analizó que “el BCRA dejó que el precio del dólar se depreciara un 11%, hasta alcanzar los $1.500 por dólar”, generando incertidumbre e impacto en las tasas de interés. En ese contexto, “la tasa de interés en pesos aumentó más de 800 puntos básicos de TNA”, como se había mencionado.

Ante esta realidad, el BCRA y el Ministerio de Economía adoptaron medidas comprometidas a contener el aumento de tasas. Quantum Finanzas detalló que “intentando mitigar la menor expansión de base monetaria por un ritmo inferior de compras de divisas del BCRA, se implementaron medidas con un sesgo monetario expansivo, logrando evitar una mayor nominalidad en tasas de interés y estabilizarlas en valores previos a la reciente subida”.

Como parte de estas medidas, el BCRA disminuyó el saldo de sus operaciones pasivas, inyectando más pesos al sistema. A su vez, el Tesoro renovó deuda en pesos por debajo de los vencimientos durante agosto de 2026, registrando una tasa de refinanciación del 97,5% —frente a un promedio de 114% —, de acuerdo con Quantum Finanzas. Esto resultó en una expansión de $0,5 billones, que representa el 1,2% de la base monetaria.

Desde una perspectiva diferente, Romano Group estimó que en la primera semana de septiembre, el BCRA promedió una absorción de pesos de $1,4 billones, “nivel que le alcanza al sistema para relajar tasas aunque no para estar cómodos”. Además, se indicó que el tipo de cambio oficial superó los $1.500, operando en torno a $1.510, en un movimiento atribuido a “un afán desinflacionario del MECON que busca mantener estable el tipo de cambio para no afectar la dinámica de precios”.

La reducción de tasas no se limitó solo a los depósitos a plazo fijo. Según Portfolio Personal Inversiones (PPI), las tasas efectivas anuales (TEA) de la curva a tasa fija hasta noviembre disminuyeron de 27,6% a 26,6% en la semana previa al 7 de septiembre. PPI también mencionó que las tasas en pesos “cayeron la semana pasada hasta el piso de 20% TNA que establece el BCRA para sus operaciones de simultáneas”, lo que fue calificado como “el mejor de los mundos”: tasas en el piso y un dólar sin presiones.

Respecto a las expectativas inflacionarias, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA proyectó una inflación de 1,7% para agosto de 2026, por debajo del 2,1% registrado en julio. Romano Group estimó que la inflación de agosto se situaría en la “zona de 1,7/1,8%”, en línea con la mediana del REM, mientras que la curva de inflación breakeven descontó un 1,5% para el período más corto. PPI sostiene que “ninguno de los dos grupos espera que la inflación nacional perfore el 1,5% durante lo que resta de 2026 ni hasta febrero de 2027.” } ógicos.

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