Una ola de calor en el océano Pacífico causó la muerte de 4 millones de aves en tres años

Un intenso fenómeno de calor en el océano Pacífico, que se extendió por un periodo de tres años, alteró drásticamente las condiciones del ecosistema marino. Como resultado, la población de araos comunes en Alaska sufrió una disminución de aproximadamente cuatro millones de individuos, con algunas colonias reducidas hasta un 78% en su número.

Estas alarmantes cifras fueron obtenidas de una investigación publicada en la revista Science, la cual analizó las poblaciones de estas aves en diversas colonias antes y después de la ocurrencia del evento. El estudio reveló que las poblaciones observadas descendieron entre un 52% y un 78%.

Este fenómeno, conocido como “The Blob”, comenzó en 2014 y mantuvo temperaturas anormalmente elevadas durante casi tres años. A pesar de que el calor no provocó la muerte directa de las aves, los cambios en el ecosistema resultaron en una significativa reducción de la disponibilidad de alimento.

Diversas especies de peces depredadores, como el bacalao y el fletán, experimentaron un aumento en su metabolismo, lo que incrementó su necesidad de alimento. Al mismo tiempo, tanto la calidad como la cantidad de las especies inferiores, que son la base alimentaria de los araos, disminuyeron notablemente.

Esta combinación de mayor competencia entre depredadores y la escasez de presas ocasionó que millones de aves no lograran obtener la nutrición necesaria. Entre 2015 y 2016, se reportaron numerosos ejemplares fallecidos en las costas de Alaska y otras partes del océano Pacífico.

Un estudio realizado por el Servicio Geológico de Estados Unidos estimó que la mortalidad directa fue de entre 500.000 y 1,2 millones de aves. Sin embargo, investigaciones posteriores, centradas en el monitoreo de las colonias, revelaron que la pérdida total fue mucho más significativa, alcanzando cerca de cuatro millones de ejemplares.

Los científicos analizaron registros de 13 colonias durante siete años, tanto antes como después de la ola de calor, para evaluar el impacto a largo plazo del fenómeno. Además de la merma en la población adulta, se observó un significativo fracaso en la reproducción durante varias temporadas.

Aunque la especie sigue teniendo un número significativo de ejemplares a nivel global, la reducción observada en Alaska representó cerca de la mitad de los araos que habitaban esa área del océano Pacífico.

Hasta 2022, las colonias analizadas no habían logrado volver a los niveles de población anteriores al evento. De acuerdo a los investigadores, este caso ilustra cómo un cambio prolongado en la temperatura del océano puede afectar la cadena alimentaria y generar repercusiones que perduren a lo largo de los años.

Volver arriba