El anfitrión del encuentro tiene un vínculo con el caso. El aliado de Donald Trump fue señalado como uno de los impulsores del operativo que trasladó al excandidato presidencial brasileño a Miami. Trump dijo a periodistas que aprobaba la llegada de Bolsonaro a Estados Unidos, y el Departamento de Estado anunció que otorgaría visas al senador y a su familia.
La agenda oficial del G20, prevista para el 30 y 31 de octubre, incluye la cooperación económica y de seguridad, las crisis geopolíticas que repercuten en la energía, los alimentos y las cadenas de suministro, y los preparativos para la cumbre de líderes que Trump encabezará en 2026. En la Cancillería no precisaron si el caso Bolsonaro se tratará en conversaciones informales al margen de la reunión, pero indicaron que, por ahora, no está prevista una bilateral con el canciller brasileño.
La cita de Atlanta prepara la cumbre de presidentes del G20, que este año organizará Estados Unidos en Miami. Washington definió la presidencia con un criterio propio: en diciembre del año pasado, Rubio anunció que Sudáfrica no sería invitada a las reuniones de 2026 y que Polonia ocuparía su lugar.
La decisión fue el desenlace de una disputa iniciada por Trump con el gobierno sudafricano. El presidente estadounidense acusó a ese gobierno, sin presentar pruebas, de perseguir a la población blanca, en particular a los agricultores afrikáneres, y cuestionó su política de expropiación de tierras. En medio del conflicto, Trump no participó en la cumbre de líderes del G20 celebrada en Johannesburgo en noviembre de 2025. Milei tampoco viajó y envió en su lugar a Quirno.
El siguiente encuentro será la semana próxima en Madrid, donde el 4 y 5 de noviembre tendrá lugar la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno. Milei viajará a la capital española, mientras que Lula no asistirá y Brasil estará representado por Vieira. El Presidente argentino y el canciller brasileño compartirán el plenario, y Milei no tendrá un encuentro cara a cara con Lula. Desde Brasil señalaron que la ausencia del mandatario responde a motivos de “agenda”.
La cumbre, presidida por el rey Felipe VI, también plantea tensiones para Milei. El anfitrión político será el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien el mandatario argentino calificó de “ladrón corrupto” durante su visita anterior a Madrid, hace dos semanas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España respondió que se trataba de un comportamiento “indigno”. Además, la Casa Real rechazó concederle una audiencia oficial, un formato reservado para las visitas de Estado. La asistencia de Milei marcará un cambio respecto de 2024: no participó en la cumbre de Cuenca, Ecuador, y la Argentina estuvo representada por un embajador.
En el Gobierno esperan que las tensiones pierdan intensidad en los próximos días. “Hay que resistir hasta que llegue el Papa”, resumieron fuentes al tanto de las conversaciones. El papa León XIV llegará al país el domingo 8 de noviembre, procedente de Montevideo, y permanecerá hasta el miércoles 11. Ese domingo por la tarde se reunirá con Milei en la Casa Rosada. En el oficialismo confían en que la visita relegue el tema de Brasil mientras avanzan las investigaciones judiciales.
De todos modos, durante noviembre el Gobierno deberá defender ante el Congreso la legalidad del paso de Bolsonaro por el país. Este jueves, desde la Casa Rosada confirmaron que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, presentará por primera vez un informe de gestión ante el Senado.
Este jueves, en Rosario, Santilli se refirió por primera vez al asunto: “Entró por Migraciones, no tenía impedimentos de Interpol. Esa es la conclusión clara”. Según el funcionario, el excandidato “ingresó con la documentación correspondiente, en regla y terminó saliendo en avión”. “Si un ciudadano ingresa sin ninguna limitación y se va sin ninguna limitación…”, agregó. Consultado sobre las consecuencias de la derrota de Bolsonaro, respondió: “Es un tema que lo tiene que analizar otro. El impacto de Brasil es de Brasil”.
Santilli deberá ampliar sus respuestas ante los senadores, que probablemente le consulten sobre el operativo relacionado con Bolsonaro. La convocatoria al informe se produjo luego de que el bloque justicialista, conducido por José Mayans, reclamara que el jefe de Gabinete cumpla con el artículo 101 de la Constitución y se presente el 18 de noviembre. Santilli no concurre al Parlamento desde hace 16 meses.
En Diputados, la oposición amplió sus reclamos. El bloque de Unión por la Patria, que preside Germán Martínez, acordó pedir la interpelación de Santilli, de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y de Quirno, en los términos del artículo 71 de la Constitución. El objetivo es que expliquen las circunstancias de la entrada y la salida del excandidato brasileño. El bloque también exigirá que el Ejecutivo responda con urgencia los pedidos de informes presentados y reconozca públicamente el triunfo de Lula.
Provincias Unidas presentó un proyecto para interpelar a Quirno, acompañado por un cuestionario de 91 preguntas. El texto consulta qué documentación presentó Bolsonaro en el puente Tancredo Neves, qué organismos autorizaron el vuelo de Baires Fly, si el asesor presidencial Santiago Caputo estuvo en el aeropuerto de Puerto Iguazú y “si hubo comunicaciones entre funcionarios argentinos y autoridades brasileñas”.
“La política exterior no puede ser un club de amigos de la ultraderecha que se cubren entre ellos”, afirmó el diputado Pablo Juliano. En la misma línea se pronunciaron el presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, y el diputado socialista Esteban Paulón. Para que prosperen, las interpelaciones necesitan reunir los votos suficientes en el recinto. En el Gobierno confían en que las iniciativas van a “quedar en la nada”. El calendario acotado de las sesiones ordinarias favorece esa posibilidad.
La investigación judicial también avanza. Tanto desde el juzgado federal de Puerto Iguazú como desde Comodoro Py, los fiscales a cargo de las causas presentadas solicitaron información a distintos organismos oficiales para reconstruir cómo ingresó Bolsonaro al país y verificar que no hubiera impedimentos legales. Hasta ahora, la Dirección Nacional de Migraciones se limitó a sostener que la familia Bolsonaro realizó el cruce “con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país, asimismo los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”.
Las reuniones de Atlanta y Madrid se realizarán en el momento más bajo de la relación bilateral. Brasil redujo el vínculo al nivel de encargados de negocios en agosto, luego de los insultos de Milei a Lula en San Pablo, y la Argentina continúa siendo el único país sudamericano que no reconoció formalmente la reelección del líder del PT. En las últimas horas, Lula agradeció al expresidente Mauricio Macri su saludo y recordó “los tiempos en que las diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y resolvían de manera civilizada y republicana”.
