La lluvia no detuvo a los fieles: una multitud peregrinó hacia Luján para agradecerle y pedirle a la Virgen
“Pilotos, pilotos”. Este alarido resonó entre los peregrinos que llegaban al kilómetro cero. Mientras el cielo nublado y una llovizna persistente acompañaban las primeras horas del día, los vendedores ambulantes aprovecharon la situación. El sol aparecía tímidamente, pero la determinación de los asistentes era firme. La 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, que parte del Santuario…
