Vieira enfatizó: “Las declaraciones del presidente de Argentina fueron muy graves y generaron una mala recepción. Estas críticas fueron muy agresivas hacia el gobierno brasileño, el pueblo brasileño, las instituciones, el poder ejecutivo, el poder legislativo y el propio presidente de la República. Constituyeron una injerencia en los asuntos internos y nacionales”.
El canciller brasileño, en un contexto de escalada de tensiones entre ambas naciones, subrayó en una entrevista: “La retirada de los embajadores es una medida muy seria. En este contexto de preservación, no vamos a hacer eso ahora. Necesitamos explicaciones del gobierno argentino: ¿por qué el presidente de Argentina vino a territorio brasileño para hacer este tipo de declaraciones tan duras, groseras e inaceptables?”.
En respuesta a la gravedad de la situación, Vieira convocó de forma urgente al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, con el fin de transmitirle el rechazo de su gobierno “a los improperios emitidos por el presidente Javier Milei durante su visita privada a São Paulo, el 25 de julio, y para exigirle explicaciones sobre el comportamiento del mandatario argentino en territorio brasileño”. Esto fue detallado en un comunicado oficial.
Desde la cancillería de Brasil indicaron que “no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño. Es especialmente lamentable que este episodio infamante involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación, y que tiene en Brasil a su principal socio comercial”.
Por otro lado, el gobierno brasileño decidió llamar a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, tras las duras críticas que Milei realizó contra Lula el sábado pasado durante un acto en San Pablo, en apoyo al lanzamiento de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro. Milei, en sus críticas, también afirmó: “Si en Argentina tenemos como factor económico el ‘riesgo kuka’, aquí en Brasil hoy tienen el ‘riesgo Lula’, que se refleja en las acciones y los mercados. Estoy hablando de ese mismo que encierra a opositores por el solo hecho de ser opositores.”
La controversia revela un momento delicado en las relaciones entre Argentina y Brasil, países que históricamente han compartido lazos estrechos pero que ahora enfrentan un desafío significativo en su comunicación y entendimiento mutuo. Las declaraciones de Milei, consideradas por el gobierno brasileño como un ataque directo a la figura de Lula y a las instituciones brasileñas, han llevado a un enfriamiento en las relaciones protocolarias entre los dos países, lo que podría tener repercusiones a largo plazo en el ámbito diplomático y comercial.
