Para contextualizar, un informe reciente de 1816 indicó, basándose en datos de la Central de Deudores del BCRA, que la morosidad del crédito privado registró un leve incremento en julio tras una pausa en junio. En el segmento de familias, la morosidad aumentó de 12,77% a 12,94%, en un entorno donde los bancos continúan implementando refinanciaciones de deuda. En el caso de las empresas, la mora pasó del 3,5% al 3,61%.
En este marco, los balances de las entidades como el Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, BBVA Argentina y Grupo Supervielle mostraron resultados superiores al trimestre anterior. Al mismo tiempo, las instituciones han adoptado una postura más cautelosa respecto al crecimiento del crédito para el resto del año.
Sin embargo, los resultados no son uniformes. Banco Macro destacó por sus altos niveles de rentabilidad, mientras que Galicia reportó una notable recuperación respecto al primer trimestre. BBVA mejoró sus resultados y mantuvo una morosidad inferior al promedio del sistema, a la vez que Supervielle logró retornar a cifras positivas y reportó indicadores de calidad de cartera más favorables.
Grupo Financiero Galicia anotó una ganancia neta de $258.300 millones en el segundo trimestre, marcando un incremento del 264% en comparación con los primeros meses del año y un 12% interanual. Esta mejora elevó el retorno sobre el capital (ROE) anualizado al 11,3%, superando el rango estimado entre 8% y 10%. El resultado se vio impulsado por la disminución de costos de fondeo, mejores retornos de la cartera de títulos públicos, menores provisiones y una reducción de las pérdidas por posición monetaria.
Los préstamos consolidados crecieron un 2% trimestral y un 5% interanual. Sin embargo, dentro de Banco Galicia, se registró una dinámica divergente: los créditos en pesos cayeron un 4% en el trimestre, mientras que los préstamos en dólares aumentaron un 22%.
La morosidad continúa siendo un tema relevante. La proporción de préstamos irregulares consolidados (NPL) subió al 10,6%, desde 9,6% en el trimestre previo y 5,5% un año atrás. En Banco Galicia, este indicador alcanzó el 8,3%, mientras que en Naranja X trepó hasta el 19,7%. Es importante señalar que la entidad espera un crecimiento del crédito más moderado para lo que resta del año.
Banco Macro reportó una ganancia neta de $206.800 millones, un aumento del 39% en comparación trimestral y del 4% frente al mismo período del año anterior. Su REO anualizado trimestral alcanzó el 13,4%, superando las proyecciones de entre 10% y 11%.
Al excluir los retiros anticipados y previsiones por indemnizaciones, la ganancia ajustada habría sido de $221.000 millones, con un ROE del 14,3%. Los préstamos experimentaron un crecimiento del 3% respecto al trimestre anterior, aunque todavía mostraron una disminución interanual del 5%. Similar a Galicia, el crédito en dólares mostró un dinamismo mayor que el financiamiento en pesos, con incrementos trimestrales del 8% y 2%, respectivamente.
Por el lado negativo, la calidad de la cartera se deterioró: la morosidad aumentó de 5,4% a 6,25%, en gran medida debido a la baja en el segmento de préstamos al consumo. Sin embargo, el costo de riesgo disminuyó de 8,9% a 6,9%. Macro mantuvo márgenes elevados, con un NIM de 24%, por debajo del 25,3% del primer trimestre. Tras obtener buenos resultados en el semestre, la entidad revisó al alza su expectativa de ROE ajustado para todo 2026, pasando de 8% a aproximadamente 12%. Al mismo tiempo, redujo su previsión de crecimiento real del crédito a apenas 2%-5%, impactado por las altas tasas de interés.
BBVA Argentina reportó una ganancia de $131.600 millones, un incremento del 44,6% respecto al primer trimestre y un aumento del 65,2% interanual. Su ROE trimestral anualizado se elevó de 8,3% a 12,2%, mientras que el ROA creció de 1,2% a 1,8%. Este progreso se atribuye principalmente a menores pérdidas monetarias y un descenso en los gastos operativos.
A diferencia de otros bancos, BBVA mostró un crecimiento real de los préstamos del 2,1% trimestral y del 13,1% interanual. Los créditos comerciales avanzaron un 3,3% en el trimestre y los destinados al segmento minorista, un 0,6%.
El crédito en moneda extranjera también destacó, con una subida del 39,7% interanual en términos de pesos. Sin embargo, la morosidad aumentó de 5,60% a 6,09%, impulsada por tarjetas de crédito y préstamos personales, aunque se mantuvo por debajo del 7,22% del sistema financiero en junio. El costo de riesgo subió de 6,14% a 7,13%.
Grupo Supervielle reportó una ganancia neta atribuible de $12.800 millones, revertiendo la pérdida de $18.200 millones del primer trimestre, aunque aun por debajo de los $18.200 millones del año anterior. El ROE reportado alcanzó el 4,4%, aunque el balance fue afectado por cargos extraordinarios relacionados con su plan de ajuste de personal. Excluyendo estos cargos, la ganancia ajustada habría sido de $36.200 millones y el ROE alcanzó el 12,4%, muy por encima del 5%-7% esperado.
La entidad redujo su dotación un 17,2% interanual, hasta 2.815 empleados, y proyecta que los ahorros derivados de este proceso se reflejen completamente en los resultados a partir del tercer trimestre. Los préstamos disminuyeron un 1,4% trimestral, pero aumentaron un 8,9% interanual; los créditos en pesos cayeron un 3,6% mientras que los denominados en dólares se incrementaron un 6,3%.
En contraste con los anteriores, Supervielle experimentó una leve reducción en la morosidad, que bajó de 5,6% a 5,5%. El costo de riesgo también descendió, de 6% a 5,6%. La entidad presentó altos márgenes durante el período, con un NIM que alcanzó un 20,3%, cuando la previsión para todo el año se ubicaba entre 17% y 19%. Se incrementó su objetivo de ROE ajustado para 2026 a un rango del 8% al 10%, aunque recortó su previsión de crecimiento del crédito del 20%-25% al 10%-15%.
VALO, por su parte, cerró el segundo trimestre con una ganancia neta de $25.536 millones, un 73,3% mayor que en el primer trimestre y un 36,6% por encima de igual período de 2025. La entidad destacó que este fue su mejor trimestre en términos de resultados nominales, con un ROE de 17,9% y ingresos operativos netos de $99.300 millones, con un incremento del 23,6% trimestral y del 49,1% interanual.
La mejora se vio acompañada por un mayor aporte de nuevos negocios y comisiones. A diferencia de las otras entidades analizadas, VALO mantuvo una calidad de cartera destacable, con un ratio de morosidad por debajo del 0,5%, atribuido a una política conservadora de originación de crédito.
Asimismo, se observó una fuerte expansión del financiamiento corporativo: los préstamos de Banca Comercial alcanzaron los $939.084 millones, con un crecimiento del 21% trimestral y del 65% interanual. En comercio exterior, la cartera llegó a $66.460 millones, un 8% más que en el trimestre anterior, impulsada por el financiamiento de importaciones.
Respecto a los depósitos, el total se ubicó en $1,84 billones, registrando una disminución del 1,1% respecto al primer trimestre, pero un crecimiento del 20,4% interanual. Además, se observó un cambio en la composición del fondeo: los depósitos en pesos representaron el 59% del total, en comparación con el 47% del trimestre anterior.
En líneas generales, los balances de los cinco bancos muestran una recuperación en la rentabilidad durante el segundo trimestre, aunque con diferencias notables en la evolución del crédito y, especialmente, en la calidad de las carteras. A pesar del deterioro observado en algunos segmentos, la mayoría de las entidades proyecta que la morosidad comenzará a estabilizarse en los próximos trimestres, aunque este proceso podría prolongarse más de lo anticipado.
Mientras tanto, el crédito en dólares sigue mostrando un mayor impulso, especialmente entre empresas y sectores relacionados con la generación de divisas, en un contexto donde los depósitos en moneda extranjera ya superan los 40.000 millones de dólares.
El panorama es más complicado en pesos, donde se concentran gran parte de los problemas de morosidad, especialmente en las líneas de consumo. La volatilidad de las tasas de interés en las últimas semanas también ha agregado presión sobre la demanda de financiamiento. Si bien las tasas han comenzado a estabilizarse, los bancos se mantienen cautelosos al otorgar nuevos préstamos. En este sentido, vale la pena recordar una observación de 1816 sobre la morosidad: «El hecho de que haya tanta gente con créditos irregulares es relevante para pensar el dilema al que se viene enfrentando el Gobierno respecto a si priorizar la estabilidad cambiaria o la estabilidad de tasas.»
Así, el reto para la segunda mitad del año será mantener la mejora de la rentabilidad, mientras se normaliza la calidad de las carteras y se revitaliza el crédito en pesos, aunque de manera más gradual y cautelosa. La velocidad de este proceso dependerá de la evolución de las tasas, la actividad económica y los ingresos de los hogares.
