Fuentes cercanas al organismo, liderado por Esteban Leguízamo, enfatizaron que no existe deuda acumulada con clínicas y sanatorios en el ámbito nacional. Además, aseguraron que el cronograma de pagos se está respetando, aclarando que lo que queda por abonar en el mes corresponde a gastos corrientes.
Las entidades privadas, por su parte, han estado demandando una actualización de los aranceles de los servicios que brindan. En este sentido, desde Casa Rosada se comunicó que se acordaron incrementos del 1,9% para los meses de junio y julio. También se mencionó que se convocará nuevamente a estas entidades para discutir posibles alternativas frente a la tensión presupuestaria actual. En PAMI, se trabaja en reestructurar el sistema para evitar problemas en el corto y mediano plazo.
Recientemente, la Cámara de Prestadores de Salud de la Seguridad Social (CAPRESS) informó sobre la situación financiera del organismo, anunciando la suspensión de la asignación y otorgamiento de nuevos turnos para consultorios externos en todas las especialidades.
“Sin una recomposición urgente de los valores y la regularización de los pagos pendientes, las instituciones no podrán afrontar la compra de insumos críticos ni cumplir con las obligaciones salariales y honorarios profesionales. Ratificamos que estas medidas buscan garantizar la continuidad mínima de los servicios y evitar el colapso del sistema. Hacemos responsable al Estado nacional por el impacto sanitario que esta situación genera en los afiliados al PAMI”, afirmaron.
En este contexto, se destacó que se podrá mantener únicamente el seguimiento de pacientes con patologías crónicas críticas, mientras se suspenderán de forma indefinida las “cirugías y procedimientos programados” que no sean de urgencia.
